Entró en quirófano para operarse los pechos, hacerse una lipo y transferir grasa a los glúteos, a los tres días de la intervención sufrió una grave infección que concluyó de la peor forma posible.
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A finales del mes de abril, Silvia Idalia viajaba de Palma de Mallorca a Madrid para someterse a una triple operación de estética. Una reducción de senos, una liposucción y traspaso de grasa a glúteos.

A sus 34 años y en perfecto estado de salud, nada hacía presagiar el triste final. Apenas unos días después de someterse a dichas cirugías, su cuerpo sufrió una fuerte infección que la llevó a urgencias y de ahí al coma inducido.

Sus órganos estaban tan afectados que su estado de salud alcanzó un estado muy crítico, tanto que los médicos informaron a la familia y a su pareja de lo difícil que sería que Silvia se recuperara de este impacto tan grande en sus tejidos.

La joven no ha podido resistir y finalmente fallecía tres meses después de su ingreso en quirófano. Sus allegados ya han puesto el caso en manos de la justicia donde han denunciado a la clínica y al doctor encargado de la operación por negligencia.

Después de lo sucedido, el lugar donde se operó y el doctor José Manuel Arévalo, cirujano que llevó a cabo la intervención, están en el punto de mira al surgir nuevos casos de mujeres que denunciaron ser víctimas del mal proceder de la clínica y este doctor.

Quirófano de operaciones
Quirófano de operaciones
| Credit: Getty Images

A la mala praxis en la operación y errores del proceso hay que sumarle el desentendimiento y abandono de la paciente después de la operación, lo que aceleró las complicaciones y el desenlace final.