Aimee "Jaqueline" Ayala dio a luz a su hija, Addison Mariand Morales y, en ese momento escribió en Facebook sobre su "depresión y desesperación" como madre primeriza, por haber sido separada de su bebé. Murió antes de llegar a tenerla en sus brazos.
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Aimee 'Jaqueline' Ayala
Aimee 'Jaqueline' Ayala
| Credit: GoFundMe

Una joven de 22 años murió de complicaciones de COVID-19 solo unas semanas después de dar a luz a su hija por cesárea de emergencia, y nunca tuvo la oportunidad de abrazar a su bebé, según reporta el Daily Mail.

Aimee 'Jaqueline' Ayala de El Paso, Texas tenía ocho meses de embarazo cuando dio positivo por COVID-19, el 7 de noviembre, y en unos días tuvo que ser hospitalizada debido al virus.

Aunque pudo dar a luz de manera segura el 13 de noviembre, la condición de Jaqueline siguió deteriorándose y el 30 de noviembre falleció.

Jaqueline llevaba varios días en el hospital por complicaciones del COVID-19 cuando los médicos le practicaron una cesárea el 13 de noviembre y dio a luz a su hija, Addison Mariand Morales.

Pero debido a su condición, no pudo ver a la niña después de una breve mirada inmediatamente después de su nacimiento.

En su momento escribió en Facebook sobre su "depresión y desesperación" como madre primeriza por haber sido apartada de su bebé.

Sin embargo, su salud empeoró y el 28 de noviembre fue intubada.

"Con el paso de las semanas, empeoró y luego sufrió un paro cardíaco respiratorio. Ella podía respirar, pero su corazón se detuvo'', dijo su hermana, Kimberly Ayala, a KTSM.

En un momento, murió durante 15 minutos. Aunque fue resucitada, fue declarada con muerte cerebral y murió oficialmente el 30 de noviembre.

No está claro si Jaqueline había sido vacunada contra COVID-19.

"La peor parte fue que nunca pudo abrazarla. La amaba tanto que sabemos que lo hizo porque dio su vida por ella", dijo Kimberly.

Aimee 'Jaqueline' Ayala and husband, Juan Pablo Morales Orozco
Aimee 'Jaqueline' Ayala and husband, Juan Pablo Morales Orozco
| Credit: Facebook

En una página de GoFundMe, Kimberly elogió el desinterés de su hermana y escribió que dio la vida por su bebé.

"Era una persona tan hermosa por dentro y por fuera", escribió en español, y agregó que su hermana "luchó por la vida de los bebés fuera de la clínica de abortos".

"Aunque no pudo sostener a su bebé en sus brazos, nos muestró el amor de una madre por su bebé. Lo dio todo por la vida de su bebé", continuó en español.

Jacqueline deja a su hija y a su esposo, Juan Pablo Morales Orozco, quien se ha llevado al bebé a casa.

"Pude llevarla a casa, abrazarla y dormir con ella. Ella ha sido una fortaleza… ella es la que me lleva a mí en lugar de que yo la lleve a ella'', dijo.

No está claro si Jaqueline captó la nueva variante omicron, que se está extendiendo rápidamente por los Estados Unidos y el mundo.

La OMS advirtió que podría llevar semanas determinar qué tan infecciosa es la variante, pero parece causar enfermedades menos graves que otras variantes como Delta.