La joven Vanessa Cárdenas González fue separada de su bebé en el parto tras haber dado positivo a la COVID-19 días antes de dar a luz. Murió un mes después.

Por Isis Sauceda
Diciembre 24, 2020
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Luego de la muerte de Erika Becerra, cuyo parto tuvo que ser adelantado debido a complicaciones a causa del virus, al menos una segunda madre ha perdido la vida a causa de la COVID-19 sin haber tenido la oportunidad de sostener a su recién nacido.

Según People. Vanessa Cárdenas González, de 33 años, dio positivo a la COVID-19 el pasado noviembre a tan solo días de dar a luz a su primera hija. Tras el parto, la madre fue inmediatamente separada de su recién nacida, a quien llamó Heaven, para evitar cualquier contagio y sin tener la oportunidad de cargarla entre sus brazos.

“No querían exponer a la bebé, así que sacaron a la bebé de ahí”, reveló su esposo Alfonso González a la cadena local de Los Ángeles KTLA.

Credit: GoFundMe

Vanessa fue dada de alta con instrucciones específicas de guardar la cuarentena alejada de su bebé y de su familia.

“Estaba muy enferma”, aseguró Alfonso. “Cuando manejábamos a casa me dijo: ‘Quiero a la bebé en el cuarto conmigo’. Y yo le dije, ‘no Vanessa, no se puede’”.

De acuerdo a la página de recaudación de fondos GoFundMe, Vanessa solo vio a su hija a través de video llamadas mientras intentaba recuperarse en su casa. Pero, contó el esposo, el estado de la nueva madre rápidamente empeoró y tuvo que llamar a una ambulancia debido a que tenía problemas respiratorios.

Vanessa fue trasladada al centro médico UCLA en Westwood, donde fue entubada. Ahí, la joven madre sufrió un ataque de corazón y daño cerebral. Falleció un mes después, de acuerdo a KTLA.

“Lo más difícil para mi de todo esto es que no pudo cargar a su bebé”, dijo su esposo, que ahora está a cargo de sus hijos: Rubén, de 11 años; Joshua, de 7; y la pequeña Heaven, de apenas 1 mes.

“Lloramos juntos, pero al mismo tiempo ellos saben que mamá está en casa con Dios, que ahora ya puede respirar”, contó.