Justo cuando se podía celebrar el juicio con el testimonio de la víctima, Daniel J. Palmer III, 55, hermano de la víctima, ha muerto de forma inesperada.
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Daniel J. Palmer III, de 55 años, era el principal sospechoso del estado casi vegetal en que había quedado su hermana Wanda, quien estuvo durante dos años en coma.

El caso había permanecido inactivo por la falta de pruebas contundentes más allá de las sospechas. Todo quedó clarificado cuando hace un mes, la mujer despertó e identificó a su hermano como su atacante.

Aunque no podía hablar claramente, sí pudo señalarle y dar así la vuelta a uno de los casos más escalofriantes de los últimos tiempos. Tras su confesión, Daniel fue detenido el pasado 15 de julio para cumplir su condena.

Sin embargo, un hecho inesperado ha vuelto a cambiarlo todo. Menos de una semana después de la detención del hombre, este ha fallecido. El Sheriff del Jackson County, Ross Mellinger, en el estado de Virginia, dio la causa de su muerte.

Daniel y Wanda Palmer
Daniel y Wanda Palmer
| Credit: Daniel y Wanda Palmer Crédito: JACKSON COUNTY WV SHERIFF'S DEPARTMENT/FACEBOOK

"Fue una avalancha de diferentes problemas de salud. Él no era un hombre muy saludable, para empezar, y el hecho de ser encarcelado hizo que su salud empeorara mucho más", aclaró esta autoridad.

Mellinger considera "desafortunada" la muerte que impide desarrollar un caso criminal de gran envergadura. Lo positivo de toda esta historia es que Wanda despertó y pudo poner luz al asunto.

La mujer finalmente ha podido recuperar su voz, una voz que "lo hizo todo y fue clave para todos. Es muy importante", concluyó el sheriff.