La maestra de inglés Luciana Lira estaba como contacto de emergencia de la madre inmigrante de Guatemala, quien llegó al hospital gravemente enferma de coronavirus. Su recién nacido no podía regresar la casa familiar por el virus, así que quedó al cuidado de la joven educadora.

Por Isis Sauceda
Abril 30, 2020
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Una maestra de Connecticut dio un paso al frente al enterarse del futuro incierto de un recién nacido que no podía regresar a casa debido a que su familia entera está contagiada con coronavirus.

La profesora Luciana Lira sacó a relucir su buen corazón cuando la madre de uno de sus alumnos, una inmigrante de Guatemala enferma de COVID-19, la llamó desesperada porque estaba a punto de dar a luz y no tenía a nadie para que se quedara con su bebé, ya que en su casa todo el mundo estaba contagiado.

Credit: John Moore/Getty Images

La nueva mamá, Zully, quien se encuentra en el país en busca de asilo, ingresó en el hospital Stamford gravemente enferma y tuvo que ser conectada a un respirador luego de haber sido sometida a una cesárea de emergencia, de acuerdo a la cadena ABC.

Credit: John Moore/Getty Images

El bebé, que nació cinco semanas antes de su fecha original, no podía regresar a casa por que su padre y medio hermano, el alumno de Lira, estaban en cuarentena tras dar positivos a la prueba de la COVID-19.

Afortunadamente para la familia, la maestra de 32 años accedió a convertirse en guardián del pequeño Neysel hasta que su madre se recupere, según Getty.

Zully llamó a la maestra porque aparecía como contacto de emergencia de la familia, que aparentemente no tiene a nadie en el país.

Credit: John Moore/Getty Images

Tras superar la fase más grave de la enfermedad, Zully pudo conocer a su hijo a través de una videollamada con la maestra y su esposo, quienes siguen a cargo del pequeño a la espera de que la familia recupere la salud.