Sacerdotes violaron por años a niños de escasos recursos y con problemas de audición en un internado de Argentina.

Por Andrés Rubiano
Mayo 15, 2019
Anuncio

“La casita de Dios”, así se llamaba el salón de un instituto para niños con problemas auditivos en la ciudad de Mendoza, Argentina, en el que sacerdotes violaron por años a los pequeños que allí vivían internados. Más de 20 personas han reportado haber sido víctimas de los abusos sexuales de parte de los clérigos que estaban a cargo de la institución y en la que residían niños de escasos recursos.

Aunque el caso se dio a conocer a finales del 2016, recientes detalles del proceso legal que enfrentan los 14 acusados indican que el juicio en su contra tan solo iniciaría en los próximos meses. Entre los imputados se encuentran dos sacerdotes, dos monjas y varios trabajadores de la institución.

Los primeros aterradores detalles de esta cadena de crímenes causaron gran alarma entre la comunidad católica ya que revelaban que la monja Kumiko Kosaka, de origen japonés, era quien ayudaba a los sacerdotes en la elección de los niños que podrían convertirse en víctimas de los predadores sexuales.

“Eran niños muy pobres, con familias con problemas, que [casi no los] veían porque estaban internados. Además los elegidos eran los que tenían más dificultades para comunicarse con sus padres, los que no conocían el lenguaje de signos”, reveló en el 2017 el abogado Sergio Salinas, representante legal de algunas de las víctimas que se han atrevido a denunciar las atrocidades que vivieron.

Salinas además aseguró que son varios los testimonios en los que queda en evidencia la participación de la religiosa en los abusos en contra de los menores. “La monja la llevaba [a una de las víctimas] a la habitación del cura … un día le puso un pañal para disimular la hemorragia y poder llevarla al comedor. Le dolía tanto que no se podía sentar. Ella les hizo ver pornografía, hacía que las niñas se tocaran”, compartió Salinas sobre el caso de una pequeña que tenía tan solo 5 años cuando fue abusada.

Las declaraciones entregadas por las víctimas son aterradoras. Algunos de ellos han alegado que en ocasiones eran encadenados, obligados a tener relaciones con varias personas a la vez y a tener sexo entre ellos mismos mientras sus abusadores los miraban. Las desgarradoras versiones en parte han podido ser verificadas por las autoridades a cargo de la investigación, quienes encontraron en el lugar de los hechos cadenas y material pornográfico, entre otras pruebas.