Un programa televisivo reveló detalles de la confesión de Ana Julia Quezada, la dominicana acusada de asesinar al niño Gabriel Gabriel Cruz 'Pescaíto', en España.

Por Mayra Mangal
Noviembre 05, 2018
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A pocos meses de cumplirse un año de la desaparición y muerte del niño Gabriel Cruz, que conmovió a España, ha salido a la luz un escalofriante video con la confesión de Ana Julia Quezada, la dominicana de 45 años que primero ocultó y luego confesó el asesinato del niño de 8 años.

Al momento de su aprehensión, se decía que la mujer tuvo una “frialdad máxima” a la hora de ejecutar el crimen. Y ahora el video, revelado por el programa Espejo Público de Cadena Tres revela la sangre fría que tuvo la mujer a la hora de acabar con el niño, que era hijo de su novio, Ángel Cruz.

En el video se observa a la mujer llorando amargamente y dando a entender que la muerte del niño fue un accidente. Según explicó encontró al niño jugando con un palito cerca de la casa de su abuela, en Almería, y lo invitó a ir con ella a una finca cercana, en el poblado de Rodalquilar, que estaban renovando.

Ya en la finca la mujer aseguró que estaba subiendo las persianas de la casa cuando encontró al niño jugando con una hacha. “Le digo, “Gabriel dame el hacha que te vas a hacer daño, que te puedes hacer daño””, se escucha a la mujer explicar en el video. “Y me dice, “¡No! No te la doy que siempre me estás mandado. Y yo no quiero que me mandes, que eres fea. Que yo quiero que dejes a mi padre. Que yo quiero que mi padre se case con mi madre y que te deje a ti. Que tienes la nariz muy fea, que yo no te quiero”.

La asesina confesa concedió entrevistas antes de que fuera encontrado el cadáver del niño:

La mujer explica entonces que cuando el niño comenzó a decir aquello le tapó la boca y nariz , sin recordar por cuánto tiempo. “Cuando ya dejó de chillar y todo, le quité la mano de la boca. Y me acuerdo, sí, que cuando le quité la mano ya el niño no respiraba”, confesó.

Luego explicó que se fumó unos cigarros. “No sabía que hacer”, confesó. “Me estaba volviendo loca. Lo único que pensaba, “¡Qué le voy a decir yo a Ángel!”. Al padre de Gabriel… Que le he quitado lo más grande que tiene . Entonces se me ocurre, veo por allí un hacha y digo, “Pues lo entierro aquí al niño”.

El dramático crimen capturó la atención de la prensa nacional e internacional porque tras la desaparición del menor, ocurrida el 27 de febrero, comenzó una cacería humana por toda la región para buscar a “Pescaíto” como llamaban al niño.

Incluso se hizo popular un hashtag con dicho apodo. Entre quienes buscaban al menor se contaba a la dominicana, pero a los pocos días la policía descubrió el cuerpo del niño en el maletero de su auto, cuando a solas ella fue a la finca donde lo había asfixiado y lo desenterró.