Un niño iraquí de 2 años que sufrió quemaduras en su rostro y pies está bajo atención médica en Michigan, pero su familia no puede reunirse con él debido a la orden presidencial que Donald Trump firmó suspendiendo la entrada a Estados Unidos de algunos inmigrantes y refugiados en los próximos meses.

Por Celeste Rodas de Juárez
Updated Febrero 06, 2017
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Entre las miles de desgarradoras historias que se han dado a conocer después que el presidente Donald Trump emitiera un decreto migratorio para prohibir la entrada a Estados Unidos a algunos refugiados e inmigrantes, está la del niño Dilbireen Muhsi, quien a sus 2 años podría ser el más joven de los afectados por esa orden.

Según CNN, el niño yazidi llegó el año pasado a Estados Unidos para recibir tratamiento médico debido a serias quemaduras que sufrió en su rostro y pies cuando un calentador de gas incendió su cuna en un campo de refugiados donde su familia había huido cuando ISIS atacó su aldea en Iraq.

El trágico incidente llegó a los oídos de la organización benéfica Road to Peace, que hizo los arreglos para trasladarlo a un hospital de Boston, donde el pequeño fue tratado gratuitamente por los Hospitales Shriner's para Niños.

Como su madre estaba embarazada, sólo su padre Ajeel Muhsin lo acompañó y hace unos cuatro meses regresó a Iraq con la idea de recoger a su esposa y a su hijo recién nacido —quien la familia llamó Trump en agradecimiento a este país por tratar al pequeño Dilbireen— para viajar todos juntos a Estados Unidos y estar con su primer hijo durante su tratamiento para reconstuir su rostro, entre otras cirugías. El plan familiar, aseguró Muhsin, era permancer en Michigan durante el tratamiento de Dilbireen y regresar a Iraq una vez terminado.

Sin embargo, la situación se complicó con la nueva política migratoria de Trump que ha sido tan criticada y que ha generado contraordenes administrativas y judiciales en Estados Unidos.

Según expresó en su cuenta de Twitter la actual cuidadora del niño, Adlay Kejjan —arr., con él, quien además es directora de la Yazidi American Women Organization— al padre del pequeño se le negó la entrada al consulado de Estados Unidos en Erbil, Iraq, a pesar que tenía una cita el domingo para tramitar su regreso a este país, así como la entrada de su esposa y la del pequeño Trump.

El hecho de no ver a sus padres mientras se recupera ahora en Michigan está teniendo repercusiones sicológicas en Dilbireen pues, según Kejjan, el niño “se siente abandonado por ellos”. Ella ha notado que cuando sus papás lo llaman, este ya no quiere interactuar con ellos. Sin embargo, cuando los escucha hablar con ella, el niño trata de verlos por encima del hombro de Kejjan.

“Nos rompe el corazón a todos cuando vemos eso. Él definitivamente reconoce a su papá, y no estoy segura si a su mamá también. Él está muy confundido, porque cree que yo soy su mamá”.