Charlie Gard, el bebé que conmovió al mundo por su enfermedad genética terminal, falleció este viernes en un hospicio ubicado al oeste de Londres.

Por Mayra Mangal
Julio 28, 2017
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Charlie Gard, el bebé nacido en Inglaterra que padecía una rara enfermedad genética y cuyo caso conmovió al mundo, murió este viernes a una semana de alcanzar su primer año de vida.

“Nuestro hermoso niñito se ha ido, estamos muy orgullosos de tí, Charlie”, expresó su familia por medio de un comunicado. El bebé dio su último suspiro en un hospicio ubicado al oeste de Londres, donde estuvo acompañado por sus padres, Chris Gard y Connie Yates.

Charlie había sido llevado hasta dicho lugar luego de que un juez dictara el 27 de junio que el niño permaneciera en su ciudad de origen pues una serie de pruebas habían determinado que ya no tenía posibilidades de mejorar.

El bebé padecía una condición genética rara llamada Síndrome de reducción de ADN mitocondrial que causa debilidad muscular progresiva y daño cerebral. Charlie estaba conectado a máquinas que lo mantenían vivo y no podía moverse, comer, ni respirar sin asistencia.

Charlie Gard

El drama del menor se acentuó tras la batalla legal que se desencadenó entre los padres y un alto tribunal británico donde se disputaba un permiso para que los progenitores llevaran al niño a Estados Unidos para someterlo a un tratamiento experimental.

De acuerdo a la revista People, los padres del menor habían pedido a un tribunal de Inglaterra la autorización para llevar a su hijo a Estados Unidos a recibir un tratamiento alternativo que les había propuesto un médico que conocía el caso. Sin embargo, la División Familiar de la Corte Superior en Londres decretó en abril que la experimentación médica no era “lo mejor para Charlie”.

Los padres recurrieron entonces a la Corte Europea de Derechos Humanos para apelar al caso. Sin embargo, dicho organismo se sumó a lo dictado por la corte local. “El someterse a un tratamiento experimental no muestra prospectos exitosos”, se dijo en una resolución emitida el 27 de julio. “[El tratamiento] no muestra beneficios y continuaría haciéndole daño”.