El Parlamento catalán votó a favor de la independencia, que podría no llegar a concretarse si el Gobierno español interviene para impedirlo como ha prometido.

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España afronta la mayor crisis política de su historia reciente luego de que el parlamento de Cataluña votara este viernes a favor de la declaración de independencia y su separación del resto del estado.

La cámara autonómica catalana aprobó por 70 votos a favor, 10 en contra y dos abstenciones una resolución que pone en marcha la creación de la República Catalana, en virtud del resultado de un referéndum celebrado el pasado 1 de octubre que no contaba con la aprobación del Gobierno y los tribunales españoles.

A continuación, el presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, aseguró que se había dado un paso “largamente esperado” e instó a mantener el pulso con el Estado español “en el terreno de la paz, el civismo y la dignidad”.

El resultado de la votación fue celebrado por millares de catalanes partidarios de la independencia que siguieron el procedimiento parlamentario en las calles de Barcelona ondeando banderas catalanas e independentistas.

En Madrid, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, reaccionó a la decisión del Parlamento catalán asegurando que su Ejecutivo tomará las medidas para restaurar la “legalidad” en Cataluña y pidió tranquilidad.

El Senado español precisamente le otorgó al presidente este viernes amplios poderes extraordinarios para intervenir el gobierno, la administración y el parlamento autonómico catalán, una medida que se había definido como la “opción nuclear” porque elimina el autogobierno a los catalanes por primera vez desde la restauración de la democracia.

Paralelamente, según la prensa, la fiscalía española estaría preparando una querella para encausar a los principales líderes independentistas por delitos como la sedición. Dos dirigentes de asociaciones a favor de la independencia ya se encuentran en la cárcel desde hace más de una semana por ese mismo delito.

Rajoy afirmó en su discurso de este viernes en el Senado que no le ha quedado “alternativa” por la decisión de Puidgemont y su gabinete separatista de emprender un camino ilegal y unilateral hacia la independencia.

“Todo esto ha sido un proceso continuado de decisiones antidemocráticas, contrarias a la ley”, acotó Rajoy”. [Son] contrarias a los comportamientos normales en cualquier país democrático como el nuestro”.

La votación en el Parlamento y la concesión de poderes extraordinarios a Rajoy se producen después de que fracasaran en los últimos días los intentos para llegar a un acuerdo.

“Nadie podrá reprochar a la parte catalana la voluntad de diálogo”, dijo el jueves Puidgemont, tras descartar convocar nuevas elecciones en lugar de someter a votación la resolución independentista.

El Gobierno de Cataluña lleva años embarcado en un llamado proceso soberanista en el que se exige el derecho a celebrar un referéndum para decidir si se quiere la independencia o permanecer dentro de España.

El Gobierno español se ha negado acordar la celebración de una consulta de esta naturaleza por considerar que va en contra de la unidad del país contemplada en la Constitución.

Cuando el Gobierno catalán decidió convocar el referéndum de todas maneras a pesar de la prohibición del Tribunal Constitucional, el Ejecutivo de Rajoy envió a miles de policías a evitar su celebración el pasado 1 de octubre y desconoció los resultados por considerarlo “ilegal”.

Lo que se espera que pase en las próximas horas es que el Gobierno de Madrid haga uso de los poderes de intervención que ha obtenido y asuma el control directo de la autonomía catalana.

De acuerdo a las encuestas, el apoyo a la independencia en Cataluña no llega por poco al 50 por ciento, aunque sí hay una clara mayoría a favor de un referéndum.