Jonathan Smith, de 30 años, es considerado como un héroe al salvar a por lo menos 30 personas durante masacre en Las Vegas a pesar de estar herido.

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Una grave herida de bala que perforó uno de sus pulmones no fue impedimento para que un padre de familia salvara la vida de al menos 30 personas durante la masacre ocurrida este domingo en Las Vegas que dejó 59 muertos y más de 515 heridos.

Jonathan Smith, un mecánico de 30 años residente en la Capital del Juego, se encontraba con otros 9 integrantes de su familia cuando Stephen Paddock comenzó a rociar con balas a la multitud. El público presenciaba el concierto al aire libre del cantante Jason Aldean, que era parte del festival Route 91 Harvest.

“Podías escuchar los disparos”, contó Smith al Washington Post “Sonaba como que venían de todo Las Vegas Boulevard”.

El hombre contó que cuando comenzaron a sonar los tiros corrió con su familia hacia un estacionamiento para discapacitados y de inmediato regresó a la zona de fuego para buscar a sus sobrinas que se habían separado extraviado.

El hombre reaccionó ante el caos ayudando a otros a huir del fuego. “Saqué a unos cuantos de ahí”, dijo al programa Today de NBC. “Decidí que no iba a abandonar a nadie”.

Su heroica labor no se se vio interrumpida ni siquiera cuando una bala rozó su hombro. “No podía sentir mi cuello. Había una sensación de calor en mi brazo”, explicó al Post. “Probablemente tenga que vivir con esta bala por el resto de mi vida”.

El también padre de tres niños, fue trasladado al Sunrise Hospital de Las Vegas, donde médicos descubrieron que tenía una costilla rota, la clavícula fracturada y un pulmón perforado.

Una foto de Smith sentado en un pasillo del centro médico circuló en redes donde se le reconoció como un héroe. Ahora amigos y familiares han comenzado una campaña en GoFundMe para ayudarlo con sus gastos médicos.