Jesús Campos, un guardia de seguridad de origen hispano, es considerado como un héroe por ayudar a detener al pistolero que mató a 59 en Las Vegas.

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La masacre perpetrada a sangre fría por Stephen Paddock sobre una multitud en un concierto al aire libre en Las Vegas pudo haber sido aún peor de no ser por la valiente intervención de un hombre de origen hispano. Herido en una pierna y sin armas, el hombre ayudó a detener al pistolero.

Este miércoles en conferencia de prensa Joseph Lombardo, sheriff de la policía metropolitana de Las Vegas, alabó a Jesús Campos por su “increíble” proeza al localizar al peligroso individuo de 64 años que atrincherado en su habitación disparaba desde el piso 32 del hotel Mandalay Bay.

Dave Hickey, presidente de la Unión Internacional de Seguridad, Policía y Fuego de América, explicó que Campos se aproximó a la habitación de Paddock. El hombre había detectado que era desde ahí de donde provenían las ráfagas de disparos que llovían sobre la multitud de 20,000 personas que escuchaban al cantante Jason Aldean.

Paddock había colocado cámaras en la mirilla de la puerta y pasillos para vigilar los exteriores de su habitación, así que pudo detectar la presencia de Campos. De forma inclemente el sujeto disparó desde dentro de la habitación e hirió a Campos en la pierna derecha.

Joe Lombardo
Masacre, Las vegas

Pero aún herido, Campos siguió adelante y dio aviso por radio de la presencia del individuo quien continuó rociándolo con más de 200 disparos, según dijo Hickey a The Daily Beast. En segundos llegaron refuerzos y fue entonces que Paddock se quitó la vida.

Increíblemente, y a pesar de estar herido, Campos continuó ayudando a la policía. Primero, les entregó la llave maestra del hotel para que pudieran ingresar a la habitación, y después se dio a la tarea de ir cuarto por cuarto para tratar de sacar a los huéspedes alojados en el piso.

Fue solo hasta que las autoridades prácticamente lo obligaron a que abandonara la zona de fuego que Campos recibió tratamiento médico. “Es increíble que este guardia de seguridad no tuvo mayores heridas”, enfatizó Lombardo. El tiroteo ocurrido el domingo dejó 59 muertos y más de 520 heridos.