Crystal Valdez, de 34 años, fue declarada como culpable de asesinato en primer grado por la muerte a golpes de su hijo de 4 años en Chicago.

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Un jurado del condado de Cook, en Chicago, encontró culpable el jueves a Crystal Valdez de la muerte a golpes de su hijo de 4 años el día después del Thanksgiving de 2011.

Tras 4 horas de deliberación del jurado y 3 días de estremecedores testimonios, los jurados concluyeron que la mujer de 34 años era culpable de asesinato en primer grado.

“Sufrió una golpiza tan salvaje, tan grande que se cuerpecito no pudo tolerarla más”, dijo la fiscal de distrito Mary McMahon, según el diario Chicago Tribune.

Aunque no se presentaron pruebas físicas que implicaran directamente a la mujer en la mortal golpiza, testigos afirmaron que ella había confesado antes del fallecimiento que pegaba al pequeño.

Así mismo se revisaron cintas de la llamada hecha por familiares al 911 tras el descubrimiento del niño inconsciente en las que se escuchaba a Valdéz gritando: “¡Lo maté! ¡mi Christopher!”.

Fue la tía del menor, Katrine Valdez, quien preocupada por su sobrino ingresó con su marido a la fuerza al hogar de su hermana para descubrir al niño sin vida. En su escalofriante testimonio la mujer reveló que había encontrado al pequeño envuelto en una cobija.

“Lo jalé, se quitó la cubierta y Christopher estaba acostado del lado, con los ojos abiertos”, dijo llorando la mujer. “Lo acosté de espaldas…y le dije [a mi hermana]: ‘¡¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste?'!”.

El caso levantó gran controversia luego de que los abogados defensores de la acusada pidieran su absolución porque tenía una “capacidad mental limitada”, luego de que unos estudios encontraron que tenía un coeficiente intelectual por debajo del promedio.

César Ruiz, pareja de la mujer y con quien compartía vivienda, fue condenado en 2013 a 75 años de cárcel de haber propinado los golpes que mataron al niño. Durante el juicio, sus abogados señalaron a la madre como la responsable del asesinato y alegaron que había cubierto con maquillaje las heridas para que su defendido no se diera cuenta de lo que sucedía.

Ahora fueron los abogados de Crystal quienes trasladaron toda la responsabilidad a Ruiz y alegaron que su cliente entendía la gravedad de los hechos. “No sabía que eran lesiones mortales”, apuntó el abogado Brett Balmer.

En respuesta, la fiscalía señaló que las heridas sufridas por Christopher eran de tal magnitud que era imposible desconocerlas.

“¿Nadie le dijo que llamara al 911?”, alegó el fiscal Jeff Allen. “¿Una mujer que podía cocinar un pavo, que podía mantener limpia una casa?”.

El caso de Christopher también arrojó dudas sobre la capacidad de los servicios de familia del estado de Illinois para evitar este tipo de tragedias. A pesar de que Crystal había sido convicta de un cargo menor de agresión doméstica tras admitir que pegaba al niño, las autoridades finalmente concluyeron que el pequeño no sufría abusos y le permitieron seguir viviendo con su madre. Un mes después murió.