Una asistente de vuelo de Alaskan Airlines prestó más que el servicio usual a una de sus pasajeras y terminó cambiando su futuro.

Por Celeste Rodas de Juárez
Updated Febrero 06, 2017
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El buen ojo de la azafata Shelia Fedrick sirvió para liberar a una adolescente que era víctima de la trata humana.

Según NBC News, la azafata de 49 años trabajaba en un vuelo entre Seattle y San Francisco de Alaska Airlines cuando notó que una jovencita que “parecía haber atravesado el mismo infierno” estaba sentada al lado de la ventanilla junto a un hombre maduro muy elegante.

La avispada aeromoza trató de conversar con la joven, cuya edad oscilaba entre los 14 y 15 años, y con su acompañante. Pero su actitud fue muy defensiva, por lo que se quedó intrigada y le dejó una nota en el baño a la joven, preguntándole si necesitaba ayuda. Esta le escribió de vuelta en ese mismo papel indicándole que, en efecto, la necesitaba.

Frederick le comunicó al piloto lo que estaba sucediendo y él a su vez contactó a las autoridades de San Francisco, que detuvieron al misterioso hombre cuando el avión aterrizó.

Su relato salió a la luz recientemente en una reunión de empleados de aerolíneas que se encontraron en Houston, Texas, la semana pasada para aprender a detectar este tipo de casos.

De acuerdo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, el año pasado se arrestó a 2,000 traficantes de personas y se identificaron a 400 víctimas.