Por Mayra Mangal
Noviembre 07, 2017
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El tiroteo ocurrido este domingo en el interior de una iglesia en Sutherland, Texas, continúa siendo noticia. Este lunes una pareja que sobrevivió a la tragedia donde perdieron la vida 26 personas reveló que el autor de la masacre le disparaba “a quemarropa” a los niños que lloraban o que hacían ruido, mientras él perpetraba su crimen.

Joaquín Ramírez y su eposa, Roseanne Solís, contaron a ABC KSAT-12 que hacia las 11:00 a.m. estaban esperando sentados a las afueras de la First Baptist Church para que comenzara el servicio religioso dominical.

“Escuché como fuegos artificiales estallando, ta-ta-ta”, explicó la mujer sobre el momento en que estalló la violencia en el interior del templo (hacia las 11:30 a.m.). “Todos comenzaron a gritar, a soltar alaridos. Se arrojaron al suelo, andando a gatas abajo de todo lo que encontraban para esconderse. Fue tan terrorífico, él disparaba muy duro”.

Según la pareja, en el interior de la iglesia había unos 25 niños y el gatillero, que respondía al nombre de Devin Kelley, comenzó a dispararles sin clemencia. Ramírez explicó que en determinado momento su mirada se encontró con la de Annabelle Pomeroy, de 14 años, hija del pastor de la iglesia.

La niña estaba llorando y pidiendo auxilio y según el hombre él se puso un dedo en los labios para indicarle que guardara silencio, pero que entonces Kelley la ejecutó. “Yo podía ver la muerte”, aseguró Ramírez a la misma fuente.

Según reportes de TIME, las edades de las víctimas fluctúan entre los 18 meses y los 77 años. 20 personas más resultaron heridas, 10 de ellas gravemente y aún permanecen en condición crítica.

Por ahora las autoridades no han encontrado el motivo que llevó al joven veterano para realizar la indiscriminada masacre. Algunos responsables de la investigación apuntaron el lunes que estaba enojado con su suegra, que es miembro de la iglesia.