A pesar del doloroso episodio, sus familiares nunca imaginaron que ella pasaba por esas angustia vital. "Ella se veía feliz... ni cuenta nos dimos".
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María del Carmen Vargas se quitó la vida en una localidad de Santiago, en República Dominicana, al envenenarse sobre la tumba de su marido.

Su difundo esposo, Mayimbe Vargas, había fallecido el año anterior, y fue un golpe muy duro para la mujer. Sin embargo, fuentes cercanas a ella aseguraron que jamás imaginaron que podría darse este triste desenlace.

"Mi hija se veía muy alegre. Ese dolor lo llevaba en su corazón y ni cuenta nos dimos, ella nunca nos dio indicios de atentar contra su vida", contó su madre Mery Carminela Turbí en exclusiva para Listín diario.

María del Carmen de Vargas
María del Carmen de Vargas
| Credit: Facebook/María del Carmen de Vargas

María del Carmen era, según su progenitora, una mujer alegre y llena de vida a sus 30 años. La conclusión a la que llega tras lo sucedido es que "ella nunca pudo superar esa muerte, su forma de mostrar dolor era muy diferente", confesó con tristeza a este sitio web.

Su hija salió de su casa como cualquier otro día sin dar síntomas de malestar ni pistas de los planes que tenía entre manos.

"A las 6:00 de la tarde me llamaron que mi hija estaba en el cementerio junto a la tumba de su esposo con fotos de su boda llorando desconsoladamente.  Luego de eso ingirió una sustancia tóxica, llamaron al 911 y se la llevaron al hospital", informó la mamá a dicha publicación.

Aunque la mujer estuvo debatiéndose entre la vida y la muerte, el veneno que tomó, según apuntaron los médicos, era muy fuerte y de los que mataba poco a poco. Moría tres días después.

María del Carmen y su pareja se llevaban de maravilla, como indica su madre. No tenían hijos biológicos pero dejan a una niña de 12 años de la que se encargaron desde que ella tenía tres meses.