Armada con una pistola y una nueva identidad Miriam Rodríguez cazó a los 10 integrantes de un cártel que secuestró y asesinó a su hija, Karen Alejandra Salinas Rodríguez.

Por Mayra Mangal
Diciembre 16, 2020
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El secuestro y asesinato de un jovencito cuyos padres pagauron s rescate no una, sino dos veces, y que a pesar de ello fue asesinado, ha revivido la historia de Miriam Rodríguez. La valiente madre movió cielo mar y tierra para hacer justicia a su hija, quien murió en circunstancias similares y en el mismo lugar.

El joven Luciano Leal Garza, de 16 años, fue secuestrado en julio de este año tras engañarlo con un perfil falso de Facebook. Cuatro años antes, en enero de 2014, la joven Karen Alejandra Salinas Rodríguez, de 20 años, desapareció cuando sujetos le bloquearon el paso y se la llevaron. Tras el pago de varios rescates fue hallada muerta.

Ambos casos ocurrieron en el mismo lugar: el poblado de San Fernando, Tamaulipas, sitio que en 2010 ya había sido el lugar de una masacre donde 72 migrantes.

Según un recuento recién publicado por el diario The New York Times, armada por una pistola y con una nueva identidad doña Miriam realizó una incansable 'cacería' a ambos lados de la  frontera para dar con los 10 hombres del cartel que acabó con la vida de su hija.

Rodríguez se cortó y tiñó el cabello; se hizo pasar por trabajadora de salud, funcionaria electoral y otras identidades a fin de acercarse a familiares y allegados a sus objetivos y operaba desde su humilde negocio de botas y artículos de piel en un mercado de San Fernando, ya hoy cerrado.

Finalmente sus esfuerzos llamaron la atención de un policía -cuya identidad no ha sido revelada- y quien asombrado por la información recabada por Rodríguez decidió ayudarla. “Nunca había visto algo así”, explicó el agente sobre los archivos recabados por la mujer “Eran increíbles. Había recurrido a todos los niveles de gobierno y le habían cerrado las puertas”, recordó. “Ayudarla a perseguir a la gente que se llevó a su hija me dio mucho gusto y mucho placer como servidor público”.

El principal objetivo de su investigación era un tal Sama, a quien se había identificado en el audio del secuestro de Karen. Por una de esas casualidades del destino el sujeto se apareció un día por la tienda de doña Miriam. Su captura condujo a la familia hasta un rancho donde finalmente fueron encontrados los restos de Karen junto con los de otros que habían corrido con el mismo y cruel destino.

El caso de Luciano Leal Garza a revivido lo que le ocurrió a Karen Alejandra Salinas Rodriguez en el mismo poblado: San Fernando, Tamaulipas. 

Lamentablemente la historia de doña Miriam no tuvo un final feliz. Su osadía de desafiar a los carteles la puso en la mira de los criminales.

Sus familiares pidieron protección del gobierno para la mujer quien para 2017 ya había cobrado fama nacional. Aún así, el 10 de mayo de ese año, y al poco de haber conseguido poner tras las rejas al último de sus objetivos, la mujer fue asesinada a sangre fría frente a las puertas de su hogar. En pleno día de las madres.