Karina Castro, de 27 años, perdió la vida en un brutal ataque realizado a plena luz del día; el sospechoso regresó al lugar de los hechos mientras se realizaba la investigación. Aquí el reporte.
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Karina Castro, joven madre hispana de 27 años que trabajaba haciendo entregas de comida a domicilio fue brutalmente asesinada y decapitada dejando huérfanas de madre a dos niñas de tan solo 1 y 7 años.

Los hechos ocurrieron el jueves pasado en San Carlos, California, cuando según voceros de la oficina del alguacil del condado de San Mateo vecinos pararon el vehículo de unos oficiales para avisarles que en una vivienda ubicada en las calles de Magnolia y Laurel estaba ocurriendo un ataque y que ese se encontraba "en progreso".

Al llegar al lugar de los hechos encontraron el cuerpo de una mujer. Fuentes anónimas de la policía contaron a la estación local KGO que el cuerpo de la víctima había sido decapitado con una espada.

Según dicha fuente, el principal sospechoso es una expareja de la víctima y que éste regresó al lugar del crimen mientras la policía realizaba la investigación.


En GoFundMe se pide ayuda para la familia de Karina Castro:

Karina Castro
Karina Castro
| Credit: GoFundMe

El sujeto fue identificado el jueves por voceros de la policía como José Landaeta Solano, de 33 años. Era padre de una de las dos hijas de la víctima. El pasado mes de abril la joven madre obtuvo una orden de restricción en contra del individuo pero al parecer aún lo veía, se explicó.

"Cada vez que la veía le rogaba que no hablara con él", exclamó roto de dolor Marty Castro, padre de la víctima al hablar con la cadena ABC 7 en San Francisco. "[Le decía] no le hables, déjalo, Pero parece que mientras más le decía eso, más lo veía", afirmó el hombre que ahora busca la tutela de las dos hijas de 1 y 7 años que su hija deja huérfanas.

La víctima era estudiante en Menlo-Atherton High School y al momento de su fallecimiento trabajaba como repartidora de DoorDash.