La falla de San Andrés lleva años de ocasionar preocupación en los expertos, debido a que de ocurrir el terremoto que se vaticina, podría ocasionar daños catastróficos.

Por Carolina Amézquita Pino
Diciembre 25, 2019
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La falla se San Andrés es es un defecto transformante continental que recorre California de norte a sur a lo largo de 1.300 kilómetros y que delimita la placa norteamericana de la placa del Pacífico y básicamente se encuentra en la superficie terrestre.

Sobre ella se asientan los enormes centros urbanos de San Diego y Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos. En sus inmediaciones viven en sus inmediaciones 38 millones de personas.

Algunos consideran que debido la actividad de esta falla, cuyo deslizamiento en el sector cuentas es de unos 25 mm/año y en los más alejados de 30 mm/año, se formó la península de Baja California, ubicada en México. Además, está ocasionado que la ciudad de Los Ángeles se esté moviendo hacia la bahía de San Francisco a una velocidad de 4.6 cm por año. Si bien, esta acción no puede ser percibida a nivel humano, ha ocasionado daños en obras de ingeniería como acueductos, carreteras y ranchos.

La parte media de la falla se rompió hace unos 160 años y la parte norte en 1906; debido a eso, se provocó un terremoto de 7.8 grados que destruyó gran parte de San Francisco y, en consecuencia se ocasionó la muerte de tres mil personas.

Lo que ahora más preocupa a los expertos es la posibilidad de que ocurra el Big One, el cual es un terremoto catastrófico que, de acuerdo con los sismólogos, ya debería haber ocurrido, y se produciría en el sur de California.

“La información con la que trabajamos los científicos indica que el extremo sur de la falla de San Andrés es en la que es más probable que se produzca un gran terremoto en los próximos 30 años”, mencionó a BBC, en julio de este año, Jennifer Andrews, sismóloga del Instituto Tecnológico de California.

Por ello, advierten la necesidad de implementar protocolos de seguridad, debido a que un terremoto con esas características ocasionaría la muerte de cuando menos dos mil personas, 50 mil heridos y pérdidas materiales por 200 millones de dólares.