El sacerdote católico Jorge Ortiz-Garay falleció cinco días después de enterarse que estuvo en contacto con una persona que dio positivo al coronavirus en Nueva York.

Por Isis Sauceda / L.A.
Abril 01, 2020
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La comunidad católica de Nueva York está de luto tras la muerte del padre Jorge Ortiz-Garay. El sacerdote que formaba parte de la Iglesia Santa Brígida en Brooklyn falleció el viernes, 27 de marzo, tras complicaciones respiratorias relacionadas con el coronavirus, convirtiéndose en el primer clérigo de la Iglesia Católica en perder la batalla contra esta epidemia en Estados Unidos.

Tras el toque de queda impuesto por la ciudad, el padre Jorge, como era conocido, continuaba llevando un mensaje de fe y aliento a sus feligreses ofreciendo misas que eran transmitidas a través de las redes sociales desde una iglesia vacía. En su última celebración aseguró que no temía a lo que estaba sucediendo y que este momento era una oportunidad para acercarse a Dios.

“No tengo miedo, sé que el Señor está conmigo”, dijo durante su última misa el 19 de marzo, de acuerdo al diario New York Times. “No hay mejor momento que este momento de prueba, este momento de reto, para cumplir con nuestro llamado a la santidad. En estos momentos de prueba y crisis, en estos momento en que nos preguntamos qué pasará, confía en el Señor”.

Credit: Twitter/Diocese of Brooklyn

Ese mismo día, el sacerdote recibió noticia de que había estado en contacto con una persona que dio positivo al coronavirus. No obstante, el padre que sufría de problemas pulmonares no presentaba ningún síntoma y se mostraba en buen estado de salud y ánimo. Sin embargo, dos días después tuvo que ser hospitalizado por problemas respiratorios.

“Él enseguida tomó las medidas propias. Se fue a su cuarto y se encerró”, aseguró el vicario parroquial Joseph Dutan al noticiero NY1. “Esto es una tristeza no le niego, pero al mismo tiempo tengo una certeza que él estuvo listo, no tenía miedo”.

Debido a las restricciones sociales, no se llevará a cabo ningún servicio fúnebre para el padre en estos momentos. Se espera que se realice una misa en su nombre una vez que se levante el toque de queda en la ciudad debido a la crisis sanitaria.

El padre Jorge era originario de la Ciudad de México y había sido asignado a la Diócesis de Brooklyn hace unos 10 años. Trabajaba muy de cerca con la comunidad latina, en especial con los inmigrantes mexicanos, que como él, dejaron su país para vivir en Estados Unidos.