El colombiano Johnny Hincapié fue sentenciado a 25 años de cárcel por un crimen que no cometió. Así fue cómo logró salir libre.

By Lena Hansen
October 03, 2019 01:26 PM

El colombiano Johnny Hincapié, de 45 años, contó su conmovedora historia a Rashel Díaz de Un Nuevo Día (Telemundo). En 1990, cuando tenía 18 años, fue arrestado por la policía por un crimen que no cometió. Un grupo de adolescentes robaron y asesinaron a un turista de Utah en el metro de Nueva York y Johnny fue llevado a prisión injustamente. Él asegura que los oficiales de NYPD lo obligaron a declararse culpable y fue sentenciado a estar 25 años tras las rejas.

“Yo no esperaba que esto me iba a pasar a mí. Yo tenía sueños, yo quería hacer algo con mi vida”, dijo al programa matutino. El hombre estuvo en nueve cárceles y se graduó en prisión con una maestría en teología y hasta estudió teatro. Frustrado al no tener las evidencias para mostrar su inocencia, Hincapié le escribió a sacerdotes y líderes políticos para que lo ayudaran a salir de la cárcel ya que no podía pagar un abogado, asegura, pero nadie lo ayudó. Su desesperación fue tal que hasta pensó en suicidarse, pero revela que Dios lo guió y le permitió sobrevivir 22 años en prisión.

(Photo by Fairfax Media via Getty Images via Getty Images)

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Hincapié fue finalmente liberado en el 2015 tras probarse su inocencia. Dos de los jóvenes envueltos en aquel crimen testificaron que Hincapié no tuvo nada que ver en el caso. El caso fue reabierto y un abogado logró sacarlo de la cárcel.

“Yo estaba triste, la vida mía cambió por siempre. Yo pensé que iba a morir en prisión”, confiesa. “Yo le rogaba, le estaba orando a Dios: ¿Por qué estoy acá? Yo no podía entender nada”. Si bien vivía dentro de una celda oscura, logró salir adelante gracias a su espiritualidad. “Le apagaban las luces a uno y uno buscaba la forma de buscar la luz dentro de uno para ver si podía ver otro día”, añade. Hoy agradece ser un hombre libre y su testimonio muestra el poder de la fe. “Dios escuchó la oración mía, él sintió mi dolor,” asegura Hincapié.

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