Richard Bernstein, un residente de Nueva Jersey, nunca imaginó que realmente se encontraba al borde de la muerte cuando acudió al médico por un dolor en un dedo del pie.
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| Credit: BSIP/Universal Images Group via Getty Images

El día que Richard Bernstein comenzó a sentir dolor en un dedo del pie derecho, visitó un podólogo. Pero el especialista no encontró nada extraño. Luego el dolor se trasladó al tobillo y visitó a un médico deportivo, quien tampoco encontró la causa. El hombre de Montvale, Nueva Jersey, nunca imaginó que realmente se encontraba al borde de la muerte.

Bernstein, de 62 años, acudió el pasado marzo a su médico generalista luego de que la pierna se le hinchara, y este lo remitió con el urólogo. Allí, finalmente, encontrarían la causa real del dolor que estaba padeciendo desde hacía unos dos años.

"Me dijo que me quedaban cuatro días de vida", contó Bernstein al diario New York Post, refiriéndose al Dr. Michael Grasso, director de urología del Hospital Phelps.

El doctor le comunicó la triste noticia de que además de un gran tumor canceroso en el riñón, tenía una trombo tumoral que había crecido a través de la vena renal y llenaba la vena cava, que es la vena principal que drena al corazón, de acuerdo con el citado medio.

El paciente ingresó en el Hospital Lenox Hill el hombre para extirparle el tumor, pero allí encontraron que dos de sus principales arterias coronarias estaban bloqueadas en un 99% y su hígado estaba fallando porque también estaba obstruyendo su función.

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En un procedimiento de casi 12 horas, a Bernstein le extirparon el riñón y el tumor de casi 2,5 libras, y le realizaron un bypass coronario.

"No puedo decir que reconocí completamente la complejidad cuando entré, aunque Grasso me dijo que era complejo. No había mucho que pudiera hacer al respecto y [esa actitud] me ayudó a superarlo", dijo Bernstein.

"Si no se me hubiera hinchado toda la pierna, me habría caído muerto", sostuvo.

Bernstein ha aconsejado a las personas no ignorar ningún dolor que sientan, pues podría ser una alarma. "No hubo ningún dolor grave en absoluto. Mi consejo es que si algo anda mal y no lo encuentran, no dejen de buscar", dijo. "Confía en tus sentimientos sobre tu propio cuerpo".

El Dr. Grasso explicó al Post que el dolor se manifestaba en el pie, el tobillo y la pierna porque había un bloqueo venoso. "La vena cava estaba obstruida. Había presión en sus extremidades inferiores", dijo.

Los médicos que le atendieron afirman que le extirparon todo el cáncer, por lo que Bernstein no necesita someterse a ningún tratamiento adicional. Ahora el hombre, quien perdió unas 30 libras en el proceso, se enfoca en recobrar su peso y recuperarse de la mejor manera.