Nigel Lang fue acusado injustamente de pornografía infantil después de que la policía cometiera un pequeño error en su investigación.

Por Lena Hansen
Marzo 21, 2017
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Un simple error con un número es todo lo que bastó para que Nigel Lang viviera una auténtica pesadilla que le arruinó la villa cuando fue acusado de compartir pornografía infantil en South Yorkshire, Gran Bretaña.

Según contó en un show de la BBC, la policía se presentó por sorpresa un día a su casa en el 2011 para arrestarlo por compartir fotos indecentes de niños. El pánico lo invadió, aunque sabía que era inocente.

La policía de South Yorkshire —siguiendo una pista falsa de la policía de Hertfordshire— lo habían identificado siguiendo una dirección de internet IP desde la que habían compartido más de cien imágenes de contenido sexual de menores.

El problema es que la dirección auténtica correspondía con una cuenta de internet de una compañera de trabajo de Nigel, pero la policía había escrito un dígito de más por error y la que encontraron fue la de Lang. Por eso llamaron a su puerta.

Después de investigarlo por tres semanas, las autoridades se dieron cuenta de su error y le devolvió la computadora. Si bien se acabó comprobando su inocencia, el daño a su reputación y su vida ya estaba hecho.

Lang aseguró que la experiencia le ha dejado secuelas sicológicas, que le hacen temer todo el rato de que lo puedan acusar de nuevo de cosas que no ha hecho. “Me hizo paranoico”, señaló el hombre, cuya vida personal y profesional no se recuperó del suceso.

La policía de Hertfordshire se disculpó por escrito del error en el 2014 y el hombre acudió a los tribunales para exigir una compensación económica. Dos años después llegaron a un acuerdo fuera de corte por el que recibió unos $74,000, más los gastos legales.

“El dinero no es suficiente”, aseguró Lang, “pero después de seis años de pelear ya estás cansado”.