Emile Weaver, una estudiante universitaria de Ohio, fue hallada culpable de matar a su hija recién nacida y opina que su castigo es excesivo.

By Lena Hansen
January 17, 2020

Rompe el silencio Emile Weaver, una joven universitaria que fue condenada a cadena perpetua por el asesinato de su hija recién nacida. Weaver, de 25 años, fue encontrada culpable de matar a la bebé minutos después de que la niña naciera en el baño de la sede de su hermandad estudiantil.

La estudiante de la Universidad Muskingum de Ohio asegura que el crimen no fue premeditado y opina que su castigo ha sido excesivo. Weaver tenía 21 años cuando fue encontrada culpable en el 2016 de asesinato agravado, de abuso de un cadáver y de alterar evidencia. La estudiante dio a luz a su hija Addison en un baño de la hermandad Delta Gamma Theta en su universidad el 22 de abril del 2015. Entonces la madre puso a la recién nacida en una bolsa de basura y la dejó afuera, causándole la muerte por asfixia. El cadáver de la bebé fue encontrado en la basura por otras integrantes de la hermandad.

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Durante su juicio, los fiscales argumentaron que Weaver sabía que ella estaba embarazada y nunca tuvo la intención de quedarse con la bebé. Durante su embarazo, bebió alcohol y fumó marihuana. Weaver le dijo al jurado que ella estaba en estado de negación sobre su embarazo, y creía que la recién nacida estaba muerta cuando la puso en la bolsa.

Weaver aseguró a Elle.com que ella no tenía la intención de matar a Addison y que al darse cuenta de las consecuencias de sus actos se sintió “como un monstruo”. “Emile cree que debe ser castigada, pero considera que su sentencia es extrema”, reportó Elle.com.

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