El primer ministro británico, Boris Johnson, impone estrictas medidas a la población para contener el contagio de COVID-19.

Por Mayra Mangal
Marzo 24, 2020
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Tras mostrarse reticente en un principio a imponer medidas drásticas,  el primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, ha tenido que dar su brazo a torcer y ordenar estrictas medidas de prevención para prevenir que se propague el coronavirus.

Las restricciones adoptadas por Johnson no se habían visto en el Reino Unido desde los terribles años de la II Guerra Mundial. A partir de este martes, 66 millones de británicos tendrán que permanecer en casa durante por lo menos tres semanas. Lo único que se les permitirá a partir de ahora es hacer compras esenciales, salir solo por urgencias médicas o para ir al trabajo, en los casos de quienes no puedan hacerlo desde casa-. El ejercicio al aire libre deberá ser breve y en solitario o con compañeros de vivienda, y toda reunión de más de dos personas quedará prohibida, según la BBC.

Quienes desacaten las órdenes enfrentarán a los guardianes del orden, pues a partir de este "momento de emergencia nacional" -como Johnson lo ha llamado- se impondrán multas a infractores.

"No se deben reunir con amigos. Si sus amigos les piden que se reúnan, les deben decir que no", advirtió Johnson en un mensaje televisado a la nación y recogido por el diario londinense The Guardian.. "No se deben reunir con miembros de la familia que no vivan con ustedes....Si no siguen las reglas, la policía tiene todos los poderes para hacer [que se cumplan]".

La presión por llevar a cabo la cuarentena venía incluso de los propios ciudadanos que hicieron sentir su opinión en redes:

La decisión de Johnson ocurre luego de la presión ejercida en el país tras el cierre de fronteras e imposición de medidas similares en múltiples países de la Unión Europea por la pandemia de COVID-19.

Según múltiples medios, el primer ministro se resistía al cierre total pero tuvo que ceder ante las advertencias de sus asesores de que el país se abocaba al mismo escenario que Italia con un dramático aumento en el número de casos.

"Sin este enorme esfuerzo nacional para detener el aumento del virus, llegará un momento en que ningún servicio de salud en el mundo pueda afrontarlo de alguna manera", explicó en su mensaje. "Porque no habrá suficientes ventiladores, suficientes camas para el cuidado [de los enfermos], suficientes doctores y enfermeros".

Las muertes por el virus ya suman 335 en el Reino Unido, mientras  los casos de contagio van en aumento.