Un reportaje arroja nueva luz sobre una supuesta base de datos "secreta" que está en poder de organización religiosa y cuyo acceso se ha negado a las autoridades.

By Mayra Mangal
April 25, 2019 05:34 PM

Por años han surgido reportes de una supuesta red de abusos sexuales en contra de menores de edad en el seno de la iglesia de los Testigos de Jehová. Ahora, un explosivo reporte publicado por la prestigiada publicación The Atlantic está dando mucho de qué hablar al arrojar nueva luz sobre dichos abusos supuestamente ocultos.

Según Douglas Quequa, autor del artículo, recientemente tuvo contacto con Mark O’Donnell, un ex Testigo de Jehová que abandonó la religión en 2013 y que desde entonces se ha dedicado a exponer las controversias que rodean a dicho culto.

O’Donell, de 51 años y residente en Baltimore, Maryland, mostró documentos, cartas y mensajes enviados a Watchtower Bible and Tract Society, organismo que encabeza dicha religión, donde se delataban diversas fallas cometidas por sus integrantes. Algunas ellas van desde fumar marihuana, hasta el abuso sexual de menores.

Los documentos fueron extraídos de las oficinas de Watchtower y enviados a O’Donell por medio de una fuente anónima.

Según se ha informado en el pasado, en 1997 la alta jerarquía de los Testigos de Jehová ordenó la creación de un reporte que recaudara la información de los pederastas y abusadores. Por medio de una encuesta privada se pidió a los integrantes de la iglesia -que actualmente suman unos 8. 5 millones- el denunciar los abusos. A partir de entonces 10,883 sobres con distintas quejas fueron enviados a Watchtower detallando los abusos en múltiples comunidades.

Simona Granati - Corbis/Corbis via Getty Images

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La encuesta se cerró en 2011 y desde entonces la información quedó en manos de los Testigos de Jehová sin que se reportara abuso alguno a las autoridades. A pesar de las múltiples demandas surgidas en su contra, Watchtower se ha rehusado a cumplir con varias órdenes de la corte de hacer público el contenido de su base de datos con los supuestos abusos y ha pagado millones para mantenerlo en secreto, incluso de aquellos que fueron abusados y cuyos casos fueron reportados a la iglesia, según explica Quequa.

“Nuestra políticas sobre la protección de menores obedecen a las normas de l ley, incluyendo los requerimientos de los mayores de reportar acusaciones de abuso a las autoridades”, dijeron por su parte portavoces de Watchtower.

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