Bryan Riley, un ex infante de marina, enfrenta cargos por los asesinatos de un bebé de tres meses y tres familiares del niño. El hombre dijo que Dios le ordenó cometer los crímenes. Los detalles del caso.

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Un ex infante de marina, de 33 años, enfrenta cargos por los asesinatos de un bebé de tres meses y otros tres familiares del niño en Lakeland, Florida. Bryan Riley, de 33 años, fue arrestado por los asesinatos de Justice Gleason, de 40 años, una mujer de 33 años, un bebé de tres meses y la abuela de 62 años del niño, reportó el diario New York Daily News. Supuestamente la madre del bebé lo tenía aguantado en sus brazos cuando los mató a ambos.

Sus cuatro víctimas eran desconocidos y el exoficial de la fuerza naval estadounidense reveló a la policía que los mató porque Dios se lo ordenó. Cuando un policía le preguntó porqué mató al bebé, Riley supuestamente le contestó: "Porque soy un hombre enfermo". Supuestamente le dijo a la policía que quería "confesarlo todo" y ser enviado a prisión.

Una declaración jurada obtenida por el diario detalla que Riley apretó el gatillo aunque sus víctimas les rogaron que no los matara. El hombre había servido en combate en Iraq y Afganistán. Su novia le dijo a los investigadores que Riley le aseguraba que podía comunicarse directamente con Dios.

Bryan Riley Mugshot
Bryan Riley
| Credit: Twitter/Polk County Sheriff

Según reportes, Riley llegó a la casa de esta familia buscando a una tal "Amber". Le dijeron que ahí no vivía nadie con ese nombre, y Riley le dijo a Gleason —quien estaba afuera cortando la yerba— que "Dios lo había mandado porque Amber se iba a suicidar".

Al ver que estaba hablando incongruencias, la mujer de 33 años mujer salió de la casa y lo amenazó con llamar a la policía si no se iba. Riley se fue y la policía pasó unos 20 minutos buscándolo alrededor de la casa y no apareció.

El hombre regresó a este hogar en Lakeland sobre las 4:30 a.m., esta vez con un arma de fuego y vestido con una armadura, y mató a cuatro personas. Riley también hirió a una niña de 11 años en la casa —que se espera que sobreviva— y mató al perro de la familia.

Antes de entregarse a las autoridades, Riley les disparó a los oficiales y resultó herido en el intercambio de balas. Fue llevado de emergencia a un hospital cercano, donde supuestamente trató de robarle un arma de fuego a un policía. El hombre está en la cárcel sin derecho a fianza.