Tras conquistar la corona de Miss America en el 2003, ahora Erika Harold quiere ser la fiscal general del estado de Illinois.

Por Celeste Rodas de Juárez
Agosto 16, 2017
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Nunca se sabe a qué puede llevar conquistar un reinado de belleza. Algunas concursantes, después de ser coronadas, se han visto envueltas en escándalos mayúsculos, tragedias y otras han saltado a la fama como artistas.

En el caso de Erika Harold, Miss America 2003, su crossover particular es del mundo de la belleza al de la política, pues quisiera convertirse en secretaria de Justicia de Illinois.

Al anunciar su candidatura el martes, la abogada de 37 años explicó que lo hacía porque estaba cansada de los políticos tradicionales. “Son una pesadilla para demasiadas familias en nuestro estado”, dijo la candidata del partido republicano, quien consideró que los ciudadanos de Illinois necesitan un gobierno que “trabaje para ellos, no para los poderosos”.

Según la web de WGN Radio, el paso de Harold por los concursos de belleza tenía como fin financiar sus estudios de Derecho. De hecho, se inscribió en Miss America con la esperanza de que le ayudara a obtener una beca en Harvard para estudiar. Y así lo hizo.

Terminada su carrera, se unió a importantes bufetes para representar a grandes empresas, así como a organizaciones religiosas en asuntos relacionados con la Primera Enmienda de la Constitución.

También usó la fama que le dio ese reinado para luchar en contra del acoso estudiantil y la violencia juvenil, lo que la ha llevado a compartir con más de 100,000 jóvenes su propia experiencia de triunfo frente el acoso o bullying.

Esto la llevó a recibir destacados reconocimientos por su labor, como el premio al liderazgo del Centro Nacional de Víctimas de Crimen. Al postularse para este escaño, se enfrentará el año entrante en las urnas a la demócrata Lisa Madigan, quien ocupa ese cargo desde el 2003.