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Una madre está acusada de ahogar a sus tres hijos en una playa en Coney Island. Erin Merdy, de 30 años, fue detenida después de las muertes de sus tres hijos: Oliver, de 3 meses, Liliana, de 4 años, y Zachary, de 7 años. Según reporta el diario The New York Post, la madre estaba bajo amenaza de ser desalojada de su vivienda tras no poder pagar el alquiler. La mujer debía más de $10,000 en renta atrasada. Merdy pagaba $1,531 al mes por un apartamento y desde enero, la habían amenazado con sacarla a la calle, detallan récords en la corte.

La mujer además estaba envuelta en una batalla legal por la custodia de su hijo de 7 años, reporta el diario. Familiares revelaron al diario que Merdy parecía inestable emocionalmente en los últimos años. El lunes sobre la 1 a.m. familiares preocupados llamaron a la policía, alertándolos de que Merdy podría estar borracha y podría haberles hecho daño a sus hijos. Horas después la madre fue encontrada caminando descalza en la playa de Coney Island, con una bata de baño puesta.

Según las autoridades, Merdy confesó a familiares que ella había ahogado a sus tres hijos antes de llegar la policía. Los niños fueron encontrados cerca de la orilla y fueron pronunciados muertos en el hospital.

Children Drowned, Coney Island New York
Credit: Joseph Frederick/AP/Shutterstock

Dine Stephen, la tía de Merdy, dijo que ella sabía que su sobrina tenía problemas pero jamás imaginó un fin tan trágico. La tía dijo que algunos familiares habían batallado con bipolaridad y que su sobrina tenía problemas de salud mental. Su tío Levy Stephen confesó que estaba en shock. "Ella amaba a sus hijos", dijo al diario.

Según Levy, su sobrina estaba en una batalla por la custodia de su hijo mayor porque el padre del niño no estaba de acuerdo con la manera en que ella lo estaba criando. El coach de fútbol del niño dice que la madre lo sacó del equipo en mayo sin dar explicación. El coach dijo que no puede concebir el terror que vivió el niño al morir ahogado porque seguramente pensó que iba a la playa a jugar, y pasar un día allí con su madre y sus hermanos.

La madre aún no enfrenta cargos criminales, y fue llevada al hospital para someterse a una evaluación psiquiátrica.