Por Carole Joseph
Marzo 30, 2020
Anuncio

Cuando Paola Álvarez salió de su casa el 22 de marzo para cubrir su jornada laboral en un hospital sin fines de lucro en  Nueva York, ni por chiste se le ocurrió que no podría regresar con su familia por a saber cuánto tiempo. “Siento que me voy a quebrar pronto; no sé si pueda aguantar toda esta situación. Mi prometido está en casa cuidando a mi hijo de mi primer matrimonio y a mi bebito que tiene un año. No regreso [a casa] por mi bebé [que] estuvo en cuidados intensivos por tres meses”, cuenta la enfermera, quien vio transformada el área en donde trabajó 17 años en una unidad de cuidados intensivos debido a la pandemia de COVID-19 que azota la Gran Manzana.

“Necesitamos más enfermeras. Una enfermera en los ICU ve a uno o dos pacientes, pero ahora estamos tratando a tres pacientes o cuatro. Todos con coronavirus y todos entubados”.

Según Álvarez es casi imposible que el personal médico no resulte infectado por la forma en la que se está trabajando. “Las enfermeras se están enfermando, no hay equipo médico suficiente. Necesitamos [la mascara] N95, trajes”, evidencia Álvarez, de 42 años, quien ya tiene una llaga en la nariz de usar una mascarilla N95 y sobre ella una máscara quirúrgica para poder usarla más de siete días.

Ciro Gutiérrez

“Antes [la máscara] se usaba una vez y se tiraba, pero ya [no se puede] más. [Tengo una] máscara de plástico [que] me la dieron la semana pasada y la tengo que desinfectar yo misma. Uso el mismo traje y [me] pongo abajo cosas. No sudo [pero] por primera vez en mi vida estoy sudando”.

Y no es para menos. El personal que está en buenas condiciones de salud trabaja entre doce y trece horas diarias. “Es muy difícil. Algunos que están cubriendo a las personas enfermas no están capacitadas para tratar a tantos pacientes", cuenta Álvarez, quien llegó a Estados Unidos cuando tenía 11 años. “[Están trabajando enfermeras que trabajan con recién nacidos], que trabajan en escuelas”.

Ciro Gutiérrez

Hasta el momento en todo Estados Unidos se registran más de 144,000 de personas diagnosticadas con coronavirus y en Nueva York son ya más de 59,000. “Hay [pacientes] de todas las edades, hay pacientes de 40, 50, 60  y 70; y yo tengo 42 años, estoy asustada. La situación está muy fea, la gente no entiende, es bien triste y lo peor es que están muriendo solos”.

“Después de que internan a alguien tú no sabes nada más de esa persona, no sabes qué pasa.  Los representantes de los pacientes te dan un iPad para que veas tus seres amados, y eso es todo”.

Ciro Gutiérrez

Es así, a través de su teléfono celular, que Álvarez también se comunica con su familia. “[Podría]  llamar y decir: 'Estoy enferma, no vengo a trabajar y me quedo con mi familia'; podría ser egoísta, pero no lo soy. [El] 100% [de nosotros seguro] nos vamos a enfermar”, adelanta la enfermera, quien pide a la gente que tiene la posibilidad que done equipo médico como mascarillas N95 a los profesionales de la salud. “Pero tengo que regresar [a casa]; el hospital nos dio un hotel hasta el jueves y después no sé qué haré”.