El acusado no pudo abrazar a su esposa en la sala del tribunal tras la negativa del juez, pero sí se mostró cariñoso a la distancia y le envió un beso.

By Joaquim Utset
November 13, 2018 07:29 PM

El esperado reencuentro de Joaquín el Chapo Guzmán con su esposa Emma Coronel Aispuro en el tribunal federal de Brooklyn donde se juzga al capo mexicano no fue el que la pareja esperaba.

Coronel llegó al primer día del juicio a su esposo ataviada con un abrigo, jersey y un pantalón ajustado, todo de color negro, y unos tacones altos del mismo tono que hicieron recordar a más de uno al look de las Kardashian. El cabello lo llevaba recogido en una coleta y de joyería solo se le pudo apreciar unos pequeños aretes.

Acompañada por el equipo de la defensa, se sentó en los bancos reservados al público y la prensa en la sala del juez Brian Cogan, donde tuvo que hacer espacio para hacer caber a los 24 informadores que lograron seguir en vivo la vista. El resto de los periodistas lo siguieron por monitor en una sala contigua.

Si bien el juez había denegado por razones de seguridad la solicitud del Chapo de que se le dejara abrazar a su esposa, de todas maneras el acusado entró visiblemente animado a la sala al inicio de la jornada.

Antes de tomar asiento, se acercó un poco a los bancos del público y lanzó un beso y un abrazo a su esposa con una sonrisa en la boca. Aunque eso fue lo más cerca que estuvieron, se vio a Guzmán de tanto en cuanto echar la mirada hacia el público, particularmente en los momentos en que había alguna interrupción y no tenía que estar escuchando al intérprete que tenía al lado traduciéndole al oído.

Ciro Gutiérrez

Al final de la jornada, Coronel abandonó el edificio acompañada de las asistentas de uno de los abogados de su esposo, sin querer dar declaraciones. “No puedo contestar nada”, respondió a preguntas de People en Español.

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En su petición al juez Cogan, sus abogados resaltaron que en el tiempo que lleva confinado desde su extradición en enero de 2017 el único contacto con el mundo exterior ha sido los esporádicos encuentros con su equipo legal, lo que ha causado un impacto negativo en su salud mental.

 

Ciro Gutiérrez

“El único contacto humano del señor Guzmán desde su extradición ha sido con el personal de la cárcel cuando le ponen y le retiran las cadenas, y un rápido apretón de manos con sus abogados cuando va a corte”, apuntaron.

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