La defensa del capo mexicano aseguran que su cliente es un "chivo expiatorio" para desviar la atención de los auténticos narcos con los que colaboran las autoridades mexicanas.

Por Joaquim Utset
Noviembre 13, 2018
Anuncio

En un día cargado de graves acusaciones, pocas causaron mayor impresión en la apertura del juicio a Joaquín el Chapo Guzmán que la lanzada por el principal abogado del capo, Jeffrey Lichtman, quien aseguró que el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, y su antecesor han recibido “cientos de millones” de dólares del narco.

El dardo lo lanzó el letrado durante el alegato inicial de la defensa, en el que describió a su cliente como “un chivo expiatorio” del que se han servido las autoridades mexicanas para ocultar al auténtico señor del narco en México, Ismael el Mayo Zambada.

“El actual presidente de México [Enrique Peña Nieto] y el anterior [Felipe Calderón] han recibido cientos de millones de dólares de Mayo”, aseguró Lichtman, quien volvió a repetir la grave acusación por si no se había escuchado la primera vez.

En ese sentido, advirtió de que el Gobierno mexicano, con la complicidad de Washington, ha creado “el mito del Chapo” para desviar la atención de sus lazos con el lucrativo negocio del trasiego de drogas.

“El Gobierno de México ha sido y sigue siendo completamente corrupto”, señaló el abogado. “¿Por qué el Gobierno mexicano necesitaba un chivo expiatorio? Porque hacían mucho negocio con el cartel de Sinaloa”.

Un portavoz de Los Pinos rechazó rotundamente la aseveración del letrado, según la agencia Reuters. “Eso es falso”, dijo.

Las acusaciones de Lichtman se enmarcan en la estrategia de la defensa del capo de poner en duda la etiqueta de que era el todopoderoso dueño de un imperio narco que asesinaba y corrompía sin límites con el objetivo de enriquecerse con el envío de toneladas y toneladas de cocaína Estados Unidos.

“[El Chapo] no es ni siquiera el mayor capo del narco en México”, afirmó, al poner de nuevo el foco en Mayo Zambada.

El septuagenario capo sigue libre en México tratando de mantener el control del cartel tras la extradición del Chapo y de su hijo Vicente Zambada, quien acaba de declararse culpable de narcotráfico en un tribunal federal de Chicago.

Precisamente Vicente y su tío Jesús el Rey Zambada se espera que sean unos de los muchos narcos arrepentidos que la fiscalía aportará como testigos cooperantes en el juicio al Chapo.

En su alegato, la fiscalía dibujó una realidad muy diferente y aseguró que durante los cuatro meses de juicio probarán que el Chapo era el verdadero líder del cartel.