El Chapo Guzmán pasará el resto de sus días en una cárcel de alta seguridad  luego de que hoy fuera condenado a cadena perpetua por un juez federal.

By Joaquim Utset
July 17, 2019 10:38 AM

El narcotraficante mexicano Joaquín el Chapo Guzmán, en su momento uno de los hombres más buscados del mundo, pasará el resto de sus días tras las rejas luego de que un juez federal en Brooklyn, Nueva York, lo condenara este miércoles a cadena perpetua por los delitos de que fue encontrado culpable el pasado febrero.

El juez Brian M. Cogan comunicó la pena al jefe del cartel de Sinaloa, de 62 años, en una sala abarrotada de abogados, fiscales, agentes federales y periodistas, además de la esposa del narco, Emma Coronel, quien de nuevo acudió al tribunal a mostrar su respaldo a su marido y en el pasado ya dijo que seguiría a su lado pasara lo que pasara.

La pena impuesta por Cogan, que incluye 30 años de cárcel adicionales a la perpetua y al pago de una indemnización de $12,600 millones, no resultó una sorpresa ya que se ajusta a las directrices que marca la ley para el tipo de delitos de narcotráfico y lavado de dinero de los que fue convicto Guzmán el pasado febrero en uno de los mayores juicios contra el narco en la historia de Estados Unidos.

Antes de escuchar al juez, Guzmán tomó la palabra para denunciar el estricto régimen de aislamiento que se le impuso en el Centro de Detención de Manhattan desde su extradición de México hace casi tres años, según los medios en la sala.

” Ha sido una tortura, la situación más inhumana que he vivido en toda mi vida”, se quejó el Chapo, quien acudió vestido con un traje gris y que se dejó crecer de nuevo el bigote. “Ya que el gobierno de Estados Unidos me va a enviar a una prisión en la que ya no se va a escuchar mi nombre de nuevo, quiero aprovechar la ocasión para decir que aquí no hay justicia”.

Si bien aún no hay confirmación oficial, lo más probable es que el Chapo acabe siendo trasladado a la cárcel federal de máxima seguridad de Florence, CO, la penitenciaría con las medidas de seguridad más estrictas y en la que es improbable que pueda repetir las fugas de penales mexicanos que agrandaron su fama.

Emma Coronel a la entrada al tribunal federal en que su esposo fue condenado a cadena perpetua.
Drew Angerer/Getty Images

El abogado defensor del Chapo, Jeffrey Lichtman, se hizo eco de las palabras de su cliente al asegurar a la salida del tribunal que no tuvo un juicio justo.

“Todo lo que quería y me lo dijo desde el primer día: ‘Solo quiero un juicio justo. Dime que se puede hacer justicia aquí, solo quiero un juicio justo’. Al final, nos gusta hacer ver que se hizo justicia. no fue justicia. No se puede dar el caso de que jurados vayan mintiendo, mintiéndole al juez, mintiéndole al juez sobre lo que hacían”, agregó el letrado, quien se espera recurra la condena en el tribunal de apelaciones.

Lichtman se refería con esas palabras a una entrevista de la cadena Vice con un jurado anónimo tras el juicio en la que reconoció que no siguieron al pie de la letra las instrucciones del juez y que siguieron la cobertura noticiosa del juicio, a pesar de que lo tenían prohibido.

Tras esa revelación, Lichtman solicitó al juez la anulación del proceso y la celebración de un segundo juicio alegando que se habían cometido irregularidades que conducían a la vulneración del derecho de su cliente a ser juzgado por un jurado imparcial. Cogan denegó la petición.

El Chapo fue encontrado culpable por un jurado el pasado febrero de los 10 cargos relacionados con el tráfico de drogas y el lavado de dinero que se le imputaban en el juicio que durante meses se celebró en el tribunal federal de Brooklyn, en el que una larga lista de excolaboradores del Chapo, incluida una examante, subieron al estrado para testificar en contra del acusado.

Esos testimonios pusieron al descubierto cómo Guzmán y otros capos del narcotráfico habían logrado tejer a lo largo de los años una enorme red clandestina que lograba trasladar a Estados Unidos cientos de toneladas de cocaína y otras drogas con la complicidad de las autoridades mexicanas, un negocio sumamente lucrativo que lo convirtió en uno de los delincuentes más ricos del planeta.

Un imperio que Guzmán gobernaba con mano de hierro, sin contemplaciones para con quien lo traicionara con las autoridades o con bandas rivales, con las que libró una sangrienta guerra por el control del negocio que causó centenares de muertos. Uno de su exsocios incluso llegó a detallar cuántos asesinatos había mandado a cometer y cuánto le costaron.

El fiscal federal de Brooklyn, Richard P. Donoghue, cuya oficina preparó durante años el caso contra Guzmán, calificó la condena de “muy merecida”.

“Significa que Guzmán nunca más derramará veneno sobre nuestras fronteras, ganando millones, mientras se pierden vidas inocentes a manos de la violencia y la drogadicción”, aseguró el fiscal, quien agregó una advertencia a los herederos del Chapo. “La misma suerte aguarda a quien quiera tomar su lugar”.

Advertisement


EDIT POST