La esposa de Juan Coronilla-Guerrero predijo que la deportación de su pareja era casi como una condena de muerte.

Por Andrés Rubiano
Octubre 10, 2017
Anuncio

La esposa de Juan Coronilla-Guerrero, quien residia en Estados Unidos sin documentos, sabía que la deportación de su pareja a México era casi una sentencia de muerte y así se lo expresó al juez federal que llevaba su caso en el estado de Texas.

Tres meses después de que fuera desterrado de los Estados Unidos, Juan fue asesinado en San Luis de la Paz, en el estado Guanajuato, lugar en donde residía tras el regreso a su país natal. “Sabía que si él volvía lo iban a matar y eso fue lo que pasó”, declaró la viuda en conversación con el Austin American-Statesman.

Según el testimonio de la mujer, de quien su nombre no fue revelado, en la noche del pasado 12 de septiembre hombres armados irrumpieron en la vivienda en que vivía Coronilla-Guerrero, quien en ese momento dormía junto a su hijo. Apuntándole directamente a su cabeza, los maleantes se llevaron a Juan. “No te preocupes”, fue lo último que alcanzó a decirle a su pequeño hijo. Su cuerpo sin vida fue encontrado al siguiente día en una calle de la ciudad.

Juan Coronilla-Guerrero

Aunque las autoridades locales no han compartido información oficial sobre la muerte del hombre, de tan solo 28 años, la autopsia determinó que fue asesinado con arma de fuego.

“Hay razones de peso por las cuales la gente quiere venir [a Estados Unidos]. No creo que eso sea algo que vaya a cambiar]”, aseguró el abogado Daniel Betts, quien defendió a Coronilla-Guerrero en su caso de deportación.

“Juan era un muy buen muchacho que siempre tenía una sonrisa en su rostro”, agregó el abogado David Peterson, quien también representó legalmente al mexicano. “Es una verdadera tragedia para su familia. La deportación nunca debe ser una sentencia de muerte”.

El informe de Austin American-Statesman añade que las personas deportadas se han vuelto blanco de bandas criminales, ya que asumen que traen dinero o ahorros de Estados Unidos.