By Teresa Aranguez
Updated December 31, 2016 10:48 AM

Keith Ávila, fotógrafo de profesión y además conductor de Uber, se disponía a hacer un servicio más como cada día. Este lunes recogía a dos mujeres y a una niña en Sacramento, California. Pero cuando entraron en el coche y él escuchó la conversación, se dio cuenta de que algo extraño sucedía.

Primero le llamó la atención la niña. "Parecía que tenía unos 12 años", explica a la revista PEOPLE. "Pero llevaba una falda muy corta que mostraba sus piernas".

La conversación subida de tono entre las acompañantes de la pequeña hizo que el conductor estuviera en alerta. "La mujer sentada detrás empezó a enfadarse. Estaba gritando a la niña lo siguiente: ‘Tienes que tener tus prioridades claras. Necesitamos este dinero'", sigue explicando Ávila quien además colgó un video en su página de Facebook en el momento de los hechos. <iframe src="https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2FTheKeithAvila%2Fvideos%2F1528634217151135%2F&amp;show_text=0&amp;width=560" width="560" height="315" scrolling="no" frameborder="0" allowtransparency="true" allowfullscreen="" class="" resize="0" replace_attributes="1" name=""></iframe>ó½÷¾›çW¼k]û{§ÜÛ†½i§5kn7u¿[çnõ

La palabra dinero empezó a rondar en la cabeza de Ávila. "¿Tendrá que vender droga?", se preguntaba él. Pero la situación empezó a esclarecerse conforme avanzaba la charla. "La mujer de atrás empezó a entrenar a la niña. Le decía: ‘antes de entrar, mira si hay armas. Cuando les abraces y les toques, pálpales'", describe.

Posteriormente continuaron hablando de dinero y de lo importante que era que la pequeña pidiese su "donación" antes de que entraran en la habitación. Todavía atónito ante lo que escuchaba y veía, Ávila, de 34 años, casado y con hijos, supo que se encontraba ante un caso de tráfico sexual de menores.

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Había que actuar con cautela y precaución. Una vez llegaron al destino de los pasajeros, no dudó en llamar a la policía que tomó el control de la situación de inmediato. Ya en el lugar de los hechos, las fuerzas públicas destaparon este terrible caso de tráfico sexual, liberando a la adolescente de 16 años y arrestando a Destiny Pettway, de 25, y Maria Westley, de 31, acusadas de proxenetismo y amenaza a un menor.

De momento están privadas de libertad sin fianza y otro sospechoso, Disney Vang, ha sido arrestado por su relación con el caso, ya en manos de la justicia.

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