Una británica fue condenada a 6 años de cárcel tras ser encontrada culpable de tener relaciones sexuales con una amiga a la que engañó haciéndose pasar por un hombre.

By Redacción People en Español
July 27, 2017 01:53 PM

Una mujer fue condenada a seis años de cárcel esta semana en Gran Bretaña tras ser encontrada culpable de engañar a una amiga haciéndose pasar por un hombre con el objetivo de mantener relaciones sexuales.

Un jurado de un tribunal de Manchester emitió el pasado junio un veredicto de culpabilidad contra Gayle Newland en tres cargos de agresión sexual con penetración en un caso rocambolesco que ha fascinado a la opinión pública británica y se ha cubierto extensamente en los medios.

“La verdad es más extraña que la ficción”, admitió el juez David Stockdale al leer la condena, según la BBC. “La verdad, toda la verdad, en esta ocasión es tan sorprendente como inquietante”.

Esta es la segunda vez que la joven de 27 años es encontrada culpable de agresión sexual en la misma causa, luego de que otro tribunal en 2015 la condenara de los mismos delitos. Sin embargo la corte de apelaciones invalidó el veredicto, lo que llevó a un segundo juicio.

De acuerdo a las autoridades, Newland adquirió una personalidad masculina online llamada Kye Fortune para seducir a una compañera de estudios –cuya identidad no se reveló– en la Universidad de Chester en septiembre de 2011.

Tras hacer contacto a través de las redes y trabar una relación a distancia, la víctima accedió en febrero de 2013 a encontrarse con Kye, quien le puso la extraña condición de que se vendara los ojos con la explicación de que había sufrido unas desfiguraciones por un accidente y se recuperaba de la extracción de un tumor.

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La chica accedió a la petición de acudir literalmente a ciegas a las citas y cuando notó al intimar que Kye llevaba un vendaje en el pecho, le contó que se debía a sus problemas de salud.

El elaborado plan incluyó el uso de un miembro sexual masculino prostético, con el que mantuvo relaciones sexuales. A lo largo de esos encuentros, en los que además de sostener relaciones íntimas, pasearon juntos, tomaron el sol o “vieron” películas, la víctima siempre permaneció con los ojos vendados, destacó el diario The Guardian.

La joven fue “tal vez ingenua, viéndolo ahora”, admitió el letrado de la fiscalía, Simon Medland.

El engañó quedó al descubierto en junio de 2013, tras meses de relación física, cuando la chica en medio de un encuentro íntimo se arrancó la venda y descubrió que Kye era en realidad su amiga Gayle con los pechos vendados y un “pene prostético con testículos”.

En su defensa, la acusada aseguró que su compañera de clase sabía que era lesbiana y que mantuvieron esa relación adoptando ella un rol masculino de manera consensuada, sin tomadura de pelo. También apuntó que la otra joven tenía un conflicto interno sobre su identidad sexual.

La defensa, asimismo, argumentó que nadie podía ser engañado por el pene falso, que se convirtió en una de las pruebas claves del caso y que el jurado se llevó para examinarlo en sus deliberaciones.

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