Emiten alerta por la apremiante situación de intimidación y terror que se vive en 11 departamentos de dicho país.

Por Mayra Mangal
Julio 15, 2020
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Grupos armados se han ensañado con la población más vulnerable de Colombia sembrando el terror en gran parte del territorio en que por medio de intimidación, terror e incluso asesinatos obligan a los residentes a acatar las órdenes de cuarentena por la COVID-19.

Campesinos, pescadores, vendedores callejeros han reportado las brutales medidas que por medio de panfletos y WhatsApp son aplicadas en 11 departamentos del país imponiendo incluso un toque de queda que comienza a las 5:00 p. m. en algunas zonas, mucho más temprano de lo que se ha llegado a decretar por parte del Gobierno en algunos momentos de la crisis sanitaria.

"Aprovechando la ausencia del Estado y con el pretexto del coronavirus, grupos armados en Colombia, entre ellos el ELN y las disidencias de las FARC, están imponiendo brutales medidas de control social en al menos un tercio de los departamentos del país", declaró este miércoles José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch en su cuenta oficial de Twitter.

“En diversas comunidades a lo largo de Colombia, grupos armados han impuesto violentamente sus propias reglas para prevenir la propagación de la covid-19”, aseguró el funcionario en un escalofriante reporte también emitido hoy en Washington, D.C. “Este brutal control social refleja las históricas falencias del Estado para establecer una presencia significativa en zonas remotas del país que permita proteger a las comunidades en riesgo”.

Hay por lo menos 11 de los 32 departamentos de Colombia afectados por dichas tácticas y estos incluyen: Arauca, Bolívar, Caquetá, Cauca, Chocó, Córdoba, Guaviare, Huila, Nariño, Norte de Santander y Putumayo. En por lo menos cinco de ellos, los grupos utilizaron la violencia.

El reporte confirma lo que se temía ya desde abril y que había sido reportado por la mencionada organización que al principio del encierro advirtió que se venían horas negras para la población más vulnerable.

“En algunas zonas de Colombia, los grupos armados aún ejercen un control draconiano sobre la población. Ahora, algunos de estos grupos están amenazando con implementar “sanciones” brutales para hacer cumplir medidas contra la propagación de la COVID-19”, aseguró Vivanco, en aquel momento.  “[El] mayor riesgo de abusos es para comunidades vulnerables y de bajos recursos”.

Desde el reporte del primer caso en el país —en marzo 6, según indica el diario The Guardian— Colombia ha reportado 159,898 casos y por lo menos 5,625 muertes. La cifra continúa elevándose a un ritmo de aproximadamente 5,000 contagios confirmados por día.