La historia de superación de Felipe Belmar lo ha convertido en el primer chileno con síndrome de Down en obtener un título universitario y ahora aboga para que que otros puedan emularlo.

By Celeste Rodas de Juárez
March 21, 2017 04:15 PM

 

A sus 23 aňos Felipe Belmar ha demostrado que tiene una perseverancia de hierro. El tener síndrome de Down no fue impedimento para que terminara la escuela secundaria ni para que en el  2015 obtuviera un título universitario. De esta manera se convirtió en el primer joven con esa clase de trastorno genético en terminar una carrera profesional en Chile, su país natal.

Además de su interés por estudiar, el triunfo de Belmar sobre cada obstáculo que la vida le ha ido presentado se debe también al apoyo incondicional de sus padres. “Fuimos avanzando en un camino sin poner límites”, declaró su madre Trinidad Gutiérrez en una entrevista a CNN en Español. Su enfoque, agrega, fue darle “todas las facilidades y apoyo en todo sentido para que fuera igual que sus hermanos”.

Por su parte, el padre, Gonzalo Belmar, opina que lo que los ayudó fue informarse bien sobre el síndrome de Down desde el principio. Una prima especialista en problemas de lenguaje, les ayudó a entender la importancia de la estimulación temprana y la inclusión. Eso los llevó a organizar un grupo de padres con el mismo desafío en el que reunieron a siete niños y juntos fueron creando un mejor camino para ellos.

cnnespanol

En la actualidad este joven ejemplar trabaja en la organización Edudown de Chile, en donde combina sus dos grandes pasiones: la agricultura —se recibió de técnico agrícola— y la inclusión de personas con síndrome de Down, pues allí cultiva plantas alimenticias y medicinales a la vez que atiende a los nuevos estudiantes que llegan al centro.

El año pasado Belmar fue invitado al Congreso nacional de Chile donde reconocieron sus logros académicos y sus esfuerzos por fomentar la inclusión de personas con discapacidad en su país.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Hoy, al explorar el camino recorrido indica: “Siempre cuesta al principio, hay dificultades, en el camino hay piedras”, pero indica que gracias al impulso de sus padres, ha podido superarlos.

Incansable, Belmar reconoce que su lucha apenas comienza, ya que quiere establecer su propio invernadero e impulsar mundialmente la inclusión de las personas con discapacidades físicas, pues como él indica:  “La inclusión no pasa por las instituciones, pasa por las personas al estar en la sociedad”. 

Advertisement


EDIT POST