March 13, 2018 10:47 AM

Una anciana de 64 años fue condenada a cadena perpetua tras confesar el asesinato de su nuera, a quien mató a tiros en su propio hogar y mientras sus hijos la esperaban en el auto para ir a nadar.

Elizabeth Betsy Wall, residente en el condado de Cobb, Georgia, confesó su escalofriante crimen, luego de que investigaciones revelaran que había planeado el asesinato de Jenna Wall, de 35 años, con meses de anticipación.

Los escalofriantes hechos ocurrieron el 23 de junio en el hogar de los padres de la víctima, ubicado en Powder Springs. La mujer se había mudado a vivir ahí con sus dos hijos -uno de 7 y el otro de 8 años- tras solicitar el divorcio a su esposo de 12 años, Jerrod Wall, hijo de la acusada.

En la fatídica fecha, Betsy Wall manejó hasta la casa de la víctima para recoger a los niños y llevarlos a nadar. Cuando los colocó en el auto regresó a la vivienda armada con un revólver calibre .357 y de cuatro tiros acabó con la vida de la que fuera una estimada profesora de kindergarten.

Según el Atlanta Constitutional Journal, la anciana llamó entonces a su hijo para decirle que fuera a recoger a sus niños. Cuando su vástago -que es un investigador en la oficina del fiscal de distrito del condado de Paulding- arribó a la vivienda, encontró a la mujer apuntándose a la cabeza con el revólver y a su esposa muerta en la cocina.

La mujer fue arrestada y según testimonios antes de ser llevada por la policía solo pedía que la “dejaran morir”.

Courtesy Cobb County Sheriff's Office

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Posteriormente, la abuela se declaró como enferma mental. Pero las pesquisas determinaron que Wall pasó meses investigando temas relacionados con asesinatos, suicidios y demandas por muerte accidental.

“En sus búsquedas de Internet en el teléfono celular del 19 de abril, ella buscó distintos artículos sobre alguien dando muerte a un familiar o a sí mismo”, dijo el detective Shawn Murphy, del condado de Cobb. “Ese día ella también buscó [información respecto a] demandas por muerte accidental, cosa que también había hecho el día anterior”. La anciana también adquirió el arma del crimen ese mismo día.

“[Jerrod] dice que él ya no tiene una madre. Que ella murió ese día también”, declaró Suzanne Henrickson, abogada del hijo de la anciana a People.

Este viernes, la mujer fue sentenciada a prisión de por vida y sin derecho a fianza. Bajo la ley estatal, se hará acreedora a la libertad condicional después de servir 30 años de cárcel.

 

 

 

 

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