El trabajador de una empresa que opera el teleférico en un pueblo popular entre esquiadores, descubrió los cuerpos de una pareja que desapareció hace tres cuartos de siglo.

Por Celeste Rodas de Juárez
Julio 18, 2017
Anuncio

La familia de una pareja suiza que desapareció hace tres cuartos de siglo por fin tiene una respuesta a los que les pasó un lejano día de 1942 cuando salieron a vigilar el ganado.

Los cadáveres sorprendentemente bien preservados fueron descubiertos el pasado jueves en un glaciar de los Alpes suizos junto a efectos personales como una mochila, una botella y un libro, según el diario suizo Le Matin.

La última vez que se había sabido de Marcelin y Francine Dumoulin fue el 15 de agosto de 1942, cuando salieron a atender el ganado en las laderas de las montañas que rodean a la localidad de Chandolin.

Los esposos de 40 y 37 años tenían 7 hijos, que quedaron huérfanos tras su desaparición, y fueron separados y repartidos entre la familia. Sin embargo, nunca dejaron de buscar a sus padres e incluso hicieron varias expediciones con las autoridades locales.

Pero fue la naturaleza quien 75 años después dejó al descubierto los cuerpos momificados, preservados por el hielo, en el glaciar Tsanfleuron, a 2,615 metros por encima de Les Diablerets, una localidad popular por su estación de esquí.

Fue un trabajador de la compañía Glacier 3000, que opera ofertas de turismo y el teleférico de esa zona, quien hizo el sorpredente hallazgo.

“Los cuerpos estaban acostados uno cerca del otro. Son un hombre y una mujer que llevaban ropa que databa del período de la Segunda Guerra Mundial”, dijo el director de esa empresa, Bernhard Tschannen.

Sobre la razón que llevó a la muerte de la pareja, se cree que fallecieron al caer en una grieta del glaciar, donde quedaron enterrados entre el hielo.

La familia, que ahora hace los preparativos para rendirles el último tributo, nunca dejó de buscarlos, dijo su hija más joven, Marceline Udry-Dumoulin, ahora de 79 años.

“Sabíamos que algún día podríamos darles el funeral que se merecen”, aseguró. “Iré vestida de blanco, el color de la esperanza que siempre tuve”.