May 01, 2018 03:21 PM

Génesis Martínez, una madre hondureña de 18 años, y su bebé César, de apenas dos meses, forman parte de la caravana de migrantes que busca una mejor vida en Estados Unidos.

La madre adolescente, que vivía en México y trabaja desde los 14 años, se unió a la caravana en Tapachula cuando su hijo apenas tenía tres semanas de nacido. “Yo lo hago para que en un futuro él no tenga que andar pidiendo, no tenga que andar en esas cosas. Él siempre ha sido el motor para seguir, aunque sé que lo ando arriesgando. Yo solo le pido a Dios que me ayude”, dijo a Aquí y ahora (Univision).

(Photo by David McNew/Getty Images)

El padre del bebé la abandonó, por lo que Génesis es mamá soltera. Tras dar a luz dejó de ir al trabajo unos días y su jefa le bajó el sueldo. “A ella, en vez de subirle el sueldo, se lo bajaron”, dijo su primo Wilmer, de 17 años, quien la acompañó en la travesía hacia Estados Unidos con el bebé.

“Siempre he estado con ella, no la he dejado sola”, añadió el familiar.

César es el migrante más pequeño de la caravana, que incluye a unas 200 madres y niños. El grupo ya se encuentra en la frontera de Estados Unidos, donde los viajeros se entregarán a inmigración para pedir asilo.

(Photo by David McNew/Getty Images)

Aunque viajar con la caravana era una decisión llena de peligros, Génesis asegura que lo hizo pensando en darle a César una mejor oportunidad de vida en Estados Unidos, donde quiere trabajar para mantener a su bebé.

“Aquí en la caravana tanto como hay personas buenas hay personas malas. Yo encontré una señora que me dijo: ‘Tú vas a matar a tu hijo, a hacerle tumba de piedra a tu hijo. Si lo sacaste de donde estabas es porque lo quieres ver muerto’. Me dolió bastante, me dolió mucho. Yo no quiero eso”, concluyó la joven madre. “Diosito mejor que nadie sabe que yo salí por necesidad”.

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