En una operación poco común, un equipo de cirujanos lograron extirpar de una bebé los restos del cuerpo de una hermana gemela parásita.

Por Mayra Mangal
Marzo 28, 2017
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Si bien había visto antes casos médicos raros , cuando Nancy Swabb se topó en Facebook el caso la pequeña Dominique se quedó con la boca abierta.

La foto de la bebé de Costa de Marfil la mostraba literalmente cargando a cuestas parte del cuerpo de su hermana gemela parásita, una carga que la iba a acabar matando.

Swabb vio en las redes la foto de la niña de 9 meses a principios de enero gracias a la organización Children's Medical Mission West, que facilita ayuda para niños con casos médicos raros y complejos.

La entidad solidaria solicitaba la ayuda de una familia para servir de anfitriona de la niña en Park Rige, cerca de Chicago, donde se le iba a practicar la cirugía en el Advocate Children's Hospital.

“Esa foto realmente me robó el corazón”, dijo Swabb a CNN. “Se veía tan dulce”.

Swabb y su marido, que son padres adoptivos de dos niñas, de 9 y 15 años, comenzaron de inmediato los trámites para recibir a la nenita.

Finalmente, la pequeña llegó el 8 de marzo y fue ingresada para someterse a 6 intensas horas en el quirófano, en las que se le debía extirpar las piernas y brazos de su gemela idéntica que nunca llegó a formarse completamente y que estaba ejerciendo una enorme presión en su corazón y otros órganos vitales.

El encargado de la operación fue el doctor John Ruge, un cirujano que ya había trabajado con Children's Medical Mission West y que reunió a un equipo de 5 cirujanos y 50 especialistas para tratar a Dominique.

Según explicaron, el caso es “único” y distinto a otros gemelos parasíticos porque la pequeña Dominique tiene dos espinas dorsales, y ninguna le pudo ser removida pues es difícil definir a cuál de ellas está conectado el cerebro.

La pequeñita salió del hospital a los 5 días de la operación y ahora se recupera.

Además de las dos espinas, el único vestigio visible de su hermana es una protuberancia en la espalda por un hueso fusionado a su espina que le da estabilidad y que los médicos recubrieron con piel de otras partes del cuerpo de la menor. La niña ya comienza a sentarse y permanecerá al cuidado de la familia de Swabb hasta que esté en condiciones de volver con sus padres a África.

“Como cualquier niño, se le debe cuidar y observar por problemas de desarrollo”, dijo el Dr. Ruge a CNN. “Tiene un mayor riesgo porque está construida de una manera un poco distinta a otros niños. Pero se le ve muy bien”.