Su hijo de diez meses murió ahogado... Estos son los detalles de este terrible siniestro.
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Una joven de 19 años ha sido acusada en Georgia por asesinato en segundo grado y abuso infantil tras la muerte de su hijito de diez meses. La policía del estado de Coweta alegó que la mamá, Anslie Brantley, habría consumido drogas cuando se metió en la bañera con su bebé en brazos.

Brantley se durmió y al despertar, se encontró con que el bebé no daba señales de vida y comenzó a gritar. Testigos del siniestro, contaron a la policía que habían salido de compras y, al regresar, trataron de hablar con Brantley quien llevaba ya bastante tiempo encerrada en el baño.

Después de que la joven mamá pidiera socorro desesperada al entender que su hijito había muerto ahogado, alguien en la casa corrió a prestarle ayuda y trató de resucitar al bebé. Este fue trasladado al hospital Piedmoent Newnan, donde se reportó su muerte.

Los agentes que acudieron a la residencia tras la llamada de emergencia, encontraron al bebé inconsciente. Los detectives averiguaron después que Brantley había tomado drogas  y el dormirse en la tina trajo como consecuencia la muerte de su bebé.

La casa pertenece a la abuela del bebé, Kelli Gordon, de treinta y seis años. Las autoridades también encontraron anfetaminas en el hogar y la madre de la acusada fue detenida también por posesión de narcóticos. Ella continúa en la cárcel por cargos que nada tienen que ver con la muerte de su nieto. Gordon tiene cinco hijos más, quienes fueron entregados en custodia al departamento de asistencia social para menores tras su arresto.