Jason Puentes, de 7 años, fue herido por una bala perdida mientras nadaba en la piscina de su abuela en Florida el 4 de julio. Los detalles del caso.

Por Lena Hansen
Julio 06, 2020
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Jason Puentes, de 7 años, estaba nadando en una piscina el 4 de julio cuando fue herido por una bala perdida. El incidente ocurrió el sábado sobre las 8 p.m. en Fort Lauderdale, Florida, en casa de su abuela Balbina Ivarra. El niño fue llevado de emergencia al hospital y se encuentra en condición estable después de que le extirparan la bala.

Ivarra contó al canal 10 de ABC que su nieto salió de la piscina cuando notó que su brazo estaba sangrando. "No sabíamos que era, pensamos que algo lo había mordido", dijo la abuela.

La familia llamó a los paramédicos cuando notaron una bala en el brazo del pequeño. El niño fue llevado a Broward Health Medical Center, donde fue tratado y se quedó bajo observación el domingo. "Gracias a Dios no le dio en la cabeza, en el corazón, fue en el brazo", cuenta la abuela sobre la bala perdida que lo impactó. "Los doctores se la pueden sacar y estará bien".

Credit: Getty Images

La familia recuerda que solo escucharon los sonidos de fuegos artificiales en su vecindario. La policía de Fort Lauderdale dice que será difícil identificar a la persona que disparó el arma que hirió al niño. Se asume que fue alguien en su vecindario como parte de las celebraciones del 4 de julio.

Ivarra se siente agradecida de que su nieto se recuperará, pero quiso mandar un mensaje a las personas que tienen armas. "Quiero que la gente tenga cuidado con lo que hace. No creo que quisieran que alguien de su familia resultara herido por una bala en el aire". El niño debe ser dado de alta del hospital el lunes. La policía informó a la cadena ABC que el caso sigue bajo investigación.