Autoridades dominicanas y relaciones públicas del hotel donde se hospedó Tammy Lawrence-Daley responden a la denuncia de la turista estadounidense que fue golpeada brutalmente mientras vacacionaba allí.

By Lena Hansen
May 31, 2019 04:28 PM

La madre estadounidense Tammy Lawrence-Daley, de 51 años, originaria de Delaware, denunció que fue víctima de una brutal golpiza que casi le cuesta la vida mientras vacacionaba en el lujoso resort Majestic Elegance de Punta Cana. La mujer dijo que un desconocido (que supuestamente vestía ropa con el logotipo del hotel) la había atacado y arrastrado hasta un cuarto de mantenimiento del hotel, donde la golpeó hasta dejarla inconsciente. La mujer, que fue dejada por muerta, fue encontrada al día siguiente y transportada de emergencia a una clínica. Noticias SIN reporta que las autoridades dominicanas y estadounidenses están investigando el caso.

Según Noticias SIN, el Departamento de Relaciones Públicas del hotel confirmó que Lawrence-Daley y su esposo se hospedaron allí en enero, pero alegaron que no tenían información del ataque. La ciudadana estadounidense reveló que la administración del hotel no se hizo responsable del ataque porque ella no había podido identificar a su agresor. Lawrence-Daily narró como fue atacada por este desconocido el día después de llegar al hotel cuando bajó en la noche a buscar algo de comer.

Facebook/ Tammy Lawrence-Daley

El vocero de la policía Frank Durán indicó a Noticias SIN que Lawrence-Daley fue atendida en el centro médico de Punta Cana el 31 de enero. “En ese momento se detuvieron más de 10 personas para fines de investigación, pero no se pudo hacer una identificación positiva”, dijo el oficial. Por su parte, Ramón Brito, vocero del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) dijo a SIN que “el caso está abierto y aún se investiga”. La embajada estadounidense dijo también estar pendiente de la investigación y estar colaborando con las autoridades locales.

Facebook

La mujer, que tiene dos hijos, dijo que contó la pesadilla que vivió en Punta Cana cuatro meses después de los hechos, cuando ya sus heridas físicas habían sanado un poco —aunque las emocionales siguen muy abiertas— con la esperanza de que otras mujeres no pasen por esta odisea.

 

 

Advertisement


EDIT POST