Anthony Avalos, un niño de 10 años, murió misteriosamente tras revelarle a sus seres queridos que era gay. Los detalles del caso.

Por Lena Hansen
Junio 27, 2018
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La sospechosa muerte de un niño de 10 años en California está bajo investigación. El pequeño fue encontrado en su casa la semana pasada con golpes severos en la cabeza y quemaduras de cigarro por todo el cuerpo.

Semanas antes de su muerte, Anthony Avalos le había confesado a su familia que era gay, según revelaron las autoridades. Brandon Nichols, el subdirector del Departamento de Niños y Familias de Los Angeles reveló al diario Los Angeles Times que Anthony “dijo que le gustaban los niños” antes de su muerte.

El director del Departamento de Niños y Familias de Los Angeles, Bobby Cagle, reiteró lo mismo a ABC 7 News, añadiendo que su organización estaba investigando si el niño había sido abusado debido a su orientación sexual.

“Una de las cosas que hemos escuchado es que podría haber una motivación de parte del hombre que vivía en su casa debido a la orientación sexual del niño, y estamos investigando eso a profundidad”, le aseguró a la cadena.

Ni la madre de Anthony, Heather Barron, ni su novio Kareem Leiva, han sido acusados de la muerte del pequeño. Barron fue la que llamó al 911 el pasado miércoles diciendo que su hijo no respondía, reportó Los Angeles Times. La madre alegó que las heridas en la cabeza eran producto de una caída. El niño murió en el hospital al día siguiente.

En el 2013, unas 12 llamadas fueron recibidas por el Departamento de Niños y Familias de Los Angeles en relación a Anthony, dijo Cagle al San Francisco Chronicle. Según el diario, la primera llamada alegaba que el niño, de entonces 4 años, había sido abusado sexualmente por un abuelo que no vivía con él ni con los otros seis niños en su casa.

También recibieron alegaciones de abuso sexual, emocional y físico en su hogar. La tía del niño, María Barron, dijo a Los Angeles Times que el niño supuestamente venía de una situación de abuso y que revelar que era gay “solo refuerza lo valiente que era Anthony”. María asegura que ella empezó en el 2015 a denunciar al Departamento de Niños y Familias que había visto moretones y otras heridas en los niños que según ella les causaba Leiva.

La tía reveló a la organización que los niños le habían contado que Leiva supuestamente los encerraba en sitios pequeños donde tenían que orinar y defecar en el piso, según informa el diario. El caso sigue bajo investigación. Que en paz descanses, Anthony.