Alejandra Campoverdi cuenta cómo luchó contra el cáncer de seno y ayuda a otras mujeres a sobrevivir la enfermedad.

By Michael Quiñones
June 18, 2019 04:02 PM

 

¿Qué harías si te enteraras de que tienes el cáncer de seno en tus genes?

¿Qué pasa si tienes más de un familiar que ya ha muerto de esta enfermedad?

¿Tomarías medidas preventivas?

¿Qué harías si sabes que una doble mastectomía preventiva reduciría drásticamente tu probabilidad de desarrollar cáncer de seno a solo un 3 porciento?

Estas son preguntas que Alejandra Campoverdi tuvo que enfrentar cuando descubrió que tenía la mutación del gen BRCA2, que aumentaba su riesgo de desarrollar cáncer de seno 85 porciento.

La antigua empleada de la Casa Blanca, que trabajó para la administración del Presidente Barack Obama, tuvo que valorar todos estos factores antes de tomar una importante decisión sobre su salud. Tras pasar por esta odisea, ha fundado iniciativas rompebarreras para crear más conciencia sobre el cáncer hereditario y ayudar a que las mujeres de color —y particularmente la comunidad latina— se sientan empoderadas y tomen acción sobre su salud.

Campoverdi le hace a esas mujeres otra importante pregunta: ¿Qué tal si tú nunca te enteras de que tienes un 85 porciento de probabilidad de desarrollar cáncer de seno? Alejandra fue testigo de la devastadora respuesta a esa pregunta.

Photo by The Washington Post

Un gen de cáncer de seno como herencia genética

Poco después del nacimiento de Alejandra Campoverdi, su bisabuela murió de cáncer de seno cuando estaba en sus 70s. Su abuela materna, María Luisa Medellín, a quien llamaba cariñosamente ‘Abi’, fue como una segunda madre para ella. Abi llevaba a Alejandra a la escuela cuando era niña y era la matriarca de la familia. Alejandra tenía 16 años cuando Abi murió de cáncer de seno en sus 60s.

Campoverdi reveló a CHICA: “Al principio, Abi no le contó a nadie sobre la masa que encontró en su seno porque no tenía seguro médico y no quería ser un cargo para la familia ni que tuvieran que pagar sus gastos médicos de sus bolsillos. Ella creció en México y tenía una perspectiva cultural muy diferente sobre los doctores y nuestro sistema de salud. Cuando finalmente se armó de valor para ver a un doctor, ya era demasiado tarde y el cáncer se había esparcido por todo su cuerpo. Ella murió solo unos meses después, lo cual fue devastador para nuestra familia”.

El mismo patrón se repitió cuando la madre de Alejandra fue diagnosticada con cáncer de seno a sus 49 años. Alejandra, que entonces estaba en sus 20s, recuerda: “Pensabamos que un diagnóstico de cáncer era una sentencia de muerte automática porque esas habían sido nuestras experiencias previas”. Afortunadamente, tras someterse a quimoterapia y una lumpectomía, su madre venció la enfermedad. Dos de las tías de Alejandra también batallaron contra el cáncer de seno.

Reconociendo que había un componente hereditario en la recurrencia de cáncer de seno en su familia, Alejandra se sometió a un examen para detectar la mutación del gen BRCA, que incrementa el riesgo de cáncer de seno y ovarios. Cuando salió positivo y se enteró de que tenía un 85 porciento de riesgo de desarrollar cáncer de seno, Alejandra tomó acción.

“Las generaciones más viejas de mi familia perdieron sus batallas contra el cáncer de seno, las próximas generaciones lo vencieron pero sufrieron una amarga experiencia por problemas de acceso médico y del tratamiento. Ahora que yo era la cuarta generación en esta batalla, ¿que podía hacer yo para marcar una diferencia positiva? Para mi la respuesta fue A, someterme a una cirugía preventiva para reducir mi riesgo, pero también B, hacer todo en mi poder para crear más conciencia entre las latinas sobre el cáncer hereditario y la salud femenina. Yo sé que la historia de mi familia no es única”.

Alejandra se sometió a una doble mastectomía preventiva en octubre del 2018, removiendo sus dos senos aparentemente saludables y cuenta a CHICA lo que sucedió después que la sorprendió:

“Seis días después de la cirugía, recibí una llamada de mi doctor. Es algo rutinario examinar el tejido del seno que ha sido removido durante una doble mastectomía preventiva para asegurarse de que no quedó algo sin detectar. Fue un shock enterarnos de que sin saberlo, yo ya tenía estado 0 de cáncer de seno DCIS (carcinoma ductal in situ) antes de someterme a la cirugía. Me tomó completamente por sorpresa porque había tenido un mamograma reciente, un MRI del seno y un ultrasonido del seno y todos habían resultado normales. Fue una total validación de que había tomado la decisión correcta al ser proactiva sobre el cuidado de mi salud. Yo vencí el cáncer de seno antes de enterarme de que lo tenía”.

Las vivencias de Alejandra la motivaron a lanzar una iniciativa para empoderar a las mujeres de color a cuidar su salud y enfocarse en sanar. Según cuenta a CHICA, hay tres puntos que definen su misión con Well Woman Coalition, la cual fundó en el otoño del 2018: ármate de información, toma decisiones empoderadas y salva tu vida.

Su más reciente iniciativa

Su más reciente proyecto fue inspirado por alarmantes estadísticas. Hay un menor índice de mujeres hispanas diagnosticadas con cáncer de seno que de mujeres blancas no hispanas diagnosticadas con la enfermedad, pero existe un mayor índice de muertes entre las hispanas por cáncer de seno. Esto se debe a que las hispanas son diagnosticadas más tarde.

“Usualmente no vemos a latinas reflejadas en campañas nacionales de concientización sobre el cáncer de seno, eso tiene que cambiar”, afirma. El cáncer de seno es el cáncer más común entre las latinas y las latinas son más propensas a ser diagnosticadas en etapas avanzadas”.

El mes pasado, Campoverdi creó la campaña Latinx & BRCA en conjunto con el Centro Basser de Penn Medicine. Latinx & BRCA es la primera campaña de concientización sobre la mutación del gen BRCA enfocada en la comunidad latina específicamente y ofrece información en español, incluyendo videos y otros materiales educativos.

El origen de su historia

El enfoque de Alejandra Campoverdi de ayudar a su comunidad sin duda está enraizado en su criaza. Su familia emigró de México poco después de que ella nació. Tuvo un padre ausente y fue criada por su madre y su abuela en un pequeño apartamento donde a veces vivían hasta otros ocho familiares. “Como muchas personas, yo crecí en un hogar donde no había acceso a cuidado médico. Durante mi niñez varias veces tuve que depender de asistencia del gobierno como Medicaid para poder ver a un doctor”, contó a CHICA.

En la escuela secundaria Alejandra brilló por todo lo alto: se graduó con honores, fue presidenta de su clase y fue coronada reina en el baile de homecoming. Luego se graduó de la escuela de comunicaciones de University of Southern California y obtuvo una maestría de Harvard. Tras graduarse, Alejandra fue reclutada por la administración de Obama en el 2009, convirtiéndose en la primera directora de medios hispanos de la Casa Blanca. Desde entonces, ha trabajado como ejecutiva de medios de comunicación en Univision y LA Times.

Si bien su historia de éxito parece un cuento de hadas con final feliz, su camino fue difícil. “Tuve que tomar muchos riesgos sin tener una red de seguridad”, confiesa. “Para poder asistir a Harvard, tuve que depender completamente de préstamos estudiantiles”.

Lanzarse a la política

En el 2017, Alejandra se postuló para el Congreso de Estados Unidos en California, motivada por la elección del Presidente Donald Trump y la posible revocación de la Ley de Cuidado de Salud a Precios Asequibles (ACA por sus siglas en inglés). Durante su campaña, habló de la importancia del acceso al cuidado de la salud para millones de estadounidenses. Aunque no ganó, consideraría volver a postularse para un cargo político. “Si hay una oportunidad en el futuro en la que sienta que puedo hacer una diferencia positiva, lo haría otra vez”, confiesa. “Mientras más personas se postulen que no vengan de los típicos backgrounds lineares, es mejor para todos. Todos nos beneficiamos de tener más perspectivas diversas”.

Multiples cirugías

Cuando habló con CHICA por primera vez en septiembre del 2018, se estaba recuperando de una de sus múltiples cirugías. Aunque aún no había obtenido el resultado positivo de cáncer de seno, Campoverdi, de 39 años, había comenzado el proceso de su doble mastectomía preventiva. Si bien había esperado varios años desde que le detectaron el dañino gen BRCA2 en el 2013 para someterse a la cirugía preventiva, cuando una de sus tías fue diagnosticada con cáncer de seno una semana antes de la cirugía de Alejandra, ella no dudó en someterse al procedimiento.

 

Compartir la historia de su mastectomía

Como parte de su compromiso de crear conciencia, Campoverdi compartió sus vivencias antes y después de su cirugía en Instagram. Además compartió su testimonio con LA Times y CHICA por esta poderosa razón: “Cuando te enfrentas a algo como esto, ese sentimiento de encarar lo desconocido puede darte mucho miedo. Poder relacionarte con las experiencias de otras personas nos hace sentir menos solos. Quiero compartir este viaje de una manera completamente honesta y real, y en ese proceso crear conciencia sobre el cáncer hereditario. Por eso abrí la cortina en mi Instagram y he podido conectarme con tantas mujeres alrededor del mundo”.

Al hablar con ella después de su cirugía, nos reveló que los primeros días fueron duros. “Definitivamente tuve noches difíciles en las que la inmensidad de la decisión que había acabado de tomar me golpeó, pero sentía en lo más profundo de mi ser que estaba haciendo lo correcto. Me siento agradecida de haber escuchado mi intuición”.

No solo preparó su cuerpo físicamente para este procedimiento, también se preparó espiritualmente. Visitó la tumba de su abuela Abi para escuchar sus consejos. “Tenía el rosario que ella me había dado antes de morir de cáncer de seno y me senté ahí y le hablé y le pedí que me acompañara, que estuviera a mi lado durante este camino y eso me dio mucha fortaleza”.

Tiempo de sanar

Campoverdi también fue proactiva en su etapa de sanación. “Traté la terapia de oxígeno hiperbárico, tomé jugo de apio todos los días y mega dosis de vitaminas y suplementos para ayudarme a sanar”.

No podía creer el cambio en su cuerpo. “Al principio te sientes bastante restringida, no puedes levantar los brazos o cargar nada que pese más de cinco libras. No puedes abrir la puerta del refrigerador o de una puerta pesada. No puedes ni bañarte sola”, recuerda. También te sientes agotada. “Inicialmente casi no podía subir las escaleras de mi casa, no tenía la energía. Varias semanas después de la cirugía mi tío y mi prima vinieron a visitarme, esa fue la primera vez que salí a comer a un restaurante y me sentí tan drenada cuando regresé a casa que dormí una siesta por cuatro horas”.

Consejo para otras mujeres considerando una cirugía similar

Campoverdi enfatiza a otras mujeres que estén considerando hacerse una doble mastectomía: “Ninguna parte de nuestros cuerpos —incluyendo nuestros senos— define nuestra feminidad. Nuestra feminidad está fundada en nuestra valentía y resiliencia”.

La moraleja

“Si tienes alguna razón para pensar que tienes un riesgo más alto de desarrollar cáncer de seno, tienes varios familiares que han batallado contra esta enfermedad —o han luchado contra otros tipos de cáncer como el ovarios o pancreas— considera la opción de hacerte una prueba genética. Lo que tú hagas con esa información depende de ti, pero saber ese resultado puede influenciar tus decisiones de chequearte y tu estilo de vida. Te pone frente al timón. Cuando se trata de cáncer hereditario —o del cuidado de la salud de la mujer en general— mi mensaje para las latinas es el siguiente: conviértete en la jefa de tu propio cuerpo.”

Envíale un mensaje a Alejandra a través de wellwomancoalition.com para recibir un descuento de 20 porciento en un examen para detectar el gen del cáncer hereditario.

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