Natalie Finn fue encontrada por autoridades en pañales de adulto, en estado de inanición y en un suelo cubierto de vómito y heces fecales.

Por Mayra Mangal
Marzo 17, 2017
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Una adolescente que murió de hambre hace cinco meses ha dejado profundamente sacudida a la ciudad de Des Moines, Iowa, que se pregunta cómo pudieron los padres de la jovencita de 16 años dejarla morir de inanición.

Ahora, documentos del caso que se acaban de abrir en una corte estatal, revelan que Natalie Finn fue encontrada usando pañales de adulto y tumbada en el suelo cubierta de heces fecales y vómito, rodeada de animales en una casa sucia y en desorden.

La niña vivía con su madre adoptiva, Nicole Finn, de 42 años, junto con otros dos hermanos adoptivos de 15 y 14 años, a quienes se les había visto hace un tiempo rogando por comida en una tienda cercana a su hogar.

La mujer enfrenta, entre otros, cargos de asesinato en primer grado, secuestro y maltrato infantil vinculados con la muerte de la adolescente. Su marido, Joseph Finn, de 46 años, también se encuentra bajo custodia policial en el condado de Polk tras su arresto en diciembre.

De acuerdo a varias fuentes citadas por medios locales, la niña fue encontrada inconsciente el 24 de octubre tras una llamada de auxilio al 911 en West Des Moines. No respiraba y estaba en el piso de linóleo de su cuarto, que carecía de muebles, rodeada de excremento y –según fuentes de la policía– “llevaba mucho tiempo así”.

Natalie falleció posteriormente en un hospital local.

Diferentes medios locales aseguran que trabajadores sociales acudieron al domicilio de los Finn hace algún tiempo, pero determinaron que la jovencita estaba desnutrida “porque no quería comer”. En otras informaciones se asegura que los inspectores encontraron en la casa de la familia “mucha comida” en la nevera.

Así mismo, se informó que el marido no vivía todo el tiempo en el domicilio familiar y que confesó que cuando los dos hijos sobrevivientes de la pareja huyeron para pedir comida a una tienda cercana, ayudó a tapar la ventana por la que escaparon clavándole una tabla.