Siete soldados colombianos están acusados de violar y agredir brutalmente a una niña de la comunidad indígena embera chamí. El caso ha estremecido a Colombia y al resto del mundo. Su familia y una multitud de protestantes exigen justicia.

Por Lena Hansen
Junio 29, 2020
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El caso de una niña de 13 años de la comunidad indígena embera chamí que fue violada por siete militares colombianos ha estremecido a Colombia y al mundo. Los familiares de la menor exigen justicia y el atroz suceso ha generado protestas frente al batallón de Pereira y la sede de la Fiscalía en Bogotá.

Según reportes, la pequeña salió de su casa el pasado domingo sobre las cinco de la tarde a buscar frutas para una cena que preparaba su familia. Al ver que no regresaba, sus seres queridos salieron desesperados a buscarla. Al día siguiente la encontraron abandonada, gravemente herida y llorando cerca de un río en Pueblo Rico, Risaralda.

La hermana de la niña habló con la revista Semana sobre la agresión, contando que siete militares la habían escondido en el potrero de una casa cercana. Las autoridades reportan que fue violada por los uniformados en una escuela. El gobernador Juan de Dios Queragama declaró: “A la niña la violaron en la escuela Pío XXII del corregimiento de Santa Cecilia, la que se encuentra ubicada a unos 20 minutos. Este sitio está cerca a la montaña”.

Pablo Rodriguez/EPA-EFE/Shutterstock

La periodista colombiana Ilia Calderón, copresentadora de Noticiero Univision, reaccionó a los hechos con el mensaje: "Es mujer, es menor de edad, es indígena, carece de todos los recursos. La vulnerabilidad en un diminuto ser. Una niña de 13 años violada por 8 miserables militares colombianos que debieron protegerla. Es doloroso, es aberrante".

Según el diario colombiano El Tiempo, los militares —entre los 18 y 21 años— estaban ofreciendo sus servicios en el batallón San Mateo y se encuentran ahora en la cárcel esperando ser juzgados. De ser hallados culpables, podrían pasar hasta treinta años tras las rejas. La menor está bajo la protección del departamento de Bienestar Familiar en Pereira, con parte de su familia que la acompaña.

Pablo Rodriguez/EPA-EFE/Shutterstock

La valiente niña contó lo sucedido a su familia y pudo identificar a algunos de sus agresores. Se suponía que esos mismos soldados velaran por la seguridad de todos los habitantes de la zona, incluyendo los miembros de la comunidad embera de Gitó Dokabú, a la que pertenece la pequeña.

Los militares que confesaron haber estado involucrados son: Juan Camilo Morales Poveda, Yair Stiven González, José Luis Holguín Pérez, Juan David Guaidi Ruiz, Óscar Eduardo Gil Alzate, Deyson Andrés Isaza Zapata y Luis Fernando Mangareth Hernández. La madre de la niña pidió entre lágrimas una explicación al comandante del Ejército, el general Eduardo Enrique Zapateiro. “Justicia, pedimos que se haga justicia”, dijo.“Que nos reparen y que nos digan por qué lo hicieron”.