Esta es la resolución para el escalofriante caso que dio la vuelta al mundo, ocurrido en Puerto Rico el año pasado.

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Salvatore "Sam" Anello vivió una verdadera pesadilla cuando el año pasado su nieta de ocho meses, Chloe Wiegand, se le escurrió de las manos y encontró la muerte al caer del piso once de un crucero en Puerto Rico.

Mientras el barco estaba atracado en un puerto de San Juan el pasado mes de julio, el abuelito le cargó en sus brazos para asomarse a una de las ventanas del Freedom of the Seas, de la cadena Royal Caribbean, mientras estaban en una sala de juegos infantiles.

En un video de las cámaras de seguridad del barco, pudo verse como Sam Anello se recargaba cerca de la ventana unos segundos antes de alzar a la pequeña en sus brazos. Su nieta se precipitó al vacío, ya que al abuelo se le fue de las manos.

crucero; crucero; Salvatore Anello; Chloe Wiegand; Child falls to death on cruise ship, Puerto Rico - 11 Jul 2019
Credit: Shutterstock/The Grosby Group

En su momento, el desafortunado abuelo confirmó que era daltónico y que no se había dado cuenta de que los cristales de las ventanas, que están tintados, estuvieran abiertos.

Pese a considerarse inocente, se declaró culpable de homicidio negligente,  aceptando un acuerdo que no incluyera tiempo en la cárcel, para que su familia pudiera centrarse en la denuncia que le hizo por su parte al Royal Caribbean.

crucero; Salvatore Anello; Chloe Wiegand; Child falls to death on cruise ship, Puerto Rico - 11 Jul 2019
Credit: Shutterstock/The Grosby Group

Annelo recibió finalmente su sentencia de tres años en probatoria, sin tener que ingresar en prisión, siempre que cumpla ciertas condiciones. Según la fiscal Laura Hernández el informe fue favorable, ya que de no haberlo sido, el abuelo tendría que haberse trasladado a Puerto Rico para cumplir la condena. Sin embargo, ahora podrá hacerlo en el lugar que reside en los Estados Unidos, donde cumplirá con su libertad condicional en South Bend, Indiana.